Un sacerdote, una investigadora y un excandidato presidencial comparten desde el exilio sus impresiones sobre lo que le espera en este año 2026 a la Iglesia Católica y al pueblo de Nicaragua, que sufre la feroz persecución de la dictadura de Daniel Ortega y su esposa y “copresidenta” Rosario Murillo.
“Basado en el panorama de estos años, considero que para la Iglesia Católica en Nicaragua este 2026 se presenta como una continuación de la represión, y el asedio a las parroquias y a sacerdotes que por temor a represalias no pueden denunciar”, dijo a ACI Prensa el 12 de enero el P. Edwing Román, vicario parroquial de Santa Agatha en Miami, Florida (Estados Unidos).
El sacerdote destacó que actualmente “no hay medios de comunicación independientes en el país, todos son oficialistas. Existe un silencio forzado debido al temor de los clérigos a denunciar”, agregó.
“La Iglesia, como ya es conocido, ha sido víctima sufriendo el exilio de cuatro obispos y más de un centenar de sacerdotes y un alto número de religiosas y religiosas, sumado con expropiación de bienes dedicados a la caridad y medios de comunicación que servían para difundir el Evangelio”, lamentó el sacerdote.
Martha Patricia Molina, autora del informe Nicaragua: Una Iglesia perseguida, indicó a inicios de este año a ACI Prensa que entre 2018 y fines de 2025 han sido en total 43 las propiedades confiscadas a la Iglesia, y la dictadura ha perpetrado 1.030 ataques contra los católicos, además de haber prohibido 18.808 procesiones.
El diario Confidencial publicó, a fines de 2025, un detallado informe en el que explicó cómo, entre 2022 y 2025, la dictadura Ortega-Murillo, confiscó 39 propiedades de la Iglesia Católica, inmuebles que ahora usa para fines distintos para los que estaban destinados originalmente.