6 de septiembre de 2019 1:52 pm

Iglesia en Alemania debe atender indicaciones del Papa Francisco, dice Cardenal

Redacción ACI Prensa

Cardenal Rainer Maria Woelki, Arzobispo de Colonia. Crédito: Arquidiócesis de Colonia
Cardenal Rainer Maria Woelki, Arzobispo de Colonia. Crédito: Arquidiócesis de Colonia

El Cardenal Rainer Maria Woelki, Arzobispo de Colonia, afirmó que el llamado “camino sinodal” de la Iglesia en Alemania debe dar un espacio adecuado a las indicaciones del Papa Francisco, contenidas en su carta publicada el 29 de junio, Solemnidad de San Pedro y San Pablo.

“La intervención del Santo Padre supera el marco de los procedimientos habituales. Es ostensible que el Papa sigue con interés, y puede incluso que también con un poco de preocupación a la Iglesia Católica en Alemania, que en algunos aspectos es tan rica y en otros tan pobre”, dijo el Cardenal en una entrevista concedida a la Revista Palabra de España, publicada el 3 de septiembre.

En la entrevista, el Cardenal habló sobre el “camino sinodal” que inició la Iglesia en Alemania en marzo de este año, cuando el presidente de la conferencia episcopal, Cardenal Reinhard Marx, propuso un debate sobre algunos “temas esenciales” relacionados a los abusos sexuales en la Iglesia: el celibato sacerdotal, la enseñanza moral de la Iglesia y la reducción del poder clerical.

“Antes de nada debo decir con toda honradez que dudo de que sea útil seguir suponiendo una relación entre estos temas y los casos de abuso, que no es en absoluto evidente”, indicó el Cardenal Woelki en la entrevista.

El Arzobispo de Colonia explicó luego que “de acuerdo con sus raíces griegas, el concepto de ‘sínodo’ designa una reunión. Al mismo tiempo trae a la memoria también la ‘synodía’ cristiana, la comunidad en camino en la fe y en la confesión de la fe. Ambas perspectivas reflejan el ser de la Iglesia que es una asamblea convocada y por voluntad del Señor debe reunirse y caminar unida. Por eso me alegra el camino sinodal, y únicamente advierto sobre interpretaciones inapropiadas”.

En agosto de este año, durante la asamblea del Episcopado alemán, se presentó el borrador para la creación de una “asamblea sinodal” que revisará, según indica el mismo texto, “temas esenciales como la autoridad y la separación de poderes, la moral sexual, el modo de vida sacerdotal y el tema de las mujeres que sirven en puestos eclesiásticos” por un periodo de dos años.

El borrador también señala que la asamblea sinodal tendrá la autoridad de aprobar resoluciones a nombre de la Iglesia en Alemania. La asamblea estará conformada hasta por 200 miembros. De estos, 70 serán del Comité Central de Católicos Alemanes (ZdK, por sus siglás en alemán) cuyos líderes promueven la ordenación sacerdotal de mujeres, el fin de celibato obligatorio y una “razonable y justa evaluación de la homosexualidad”.

El texto precisa además que en la asamblea sinodal participarán los 69 obispos de la conferencia episcopal y cada miembro tendrá derecho a un voto.

En la entrevista con la Revista Palabra, el Cardenal Woelki explicó que “los laicos y los clérigos emprenden juntos la búsqueda de qué es la voluntad de Dios en nuestro tiempo y en nuestro sitio y de cómo podemos cumplirla, pero con papeles diferentes y específicos”.

“Esta acción conjunta se percibe en el primer sínodo de la Iglesia, el llamado ‘concilio de los apóstoles’, que tuvo lugar en Jerusalén hacia los años 48-49 después de Cristo. En los Hechos de los Apóstoles leemos literalmente que ‘los apóstoles y los presbíteros se reunieron para examinar esta cuestión’. Parece evidente que no solo participan miembros de la jerarquía, pues ‘les pareció bien a los apóstoles y a los presbíteros, y a toda la Iglesia’ cómo habían de ser transmitidos los resultados del concilio”.

“Sin embargo –precisó el Arzobispo de Colonia– la responsabilidad de las decisiones corresponde exclusivamente a ‘los apóstoles y presbíteros’. Así sigue sucediendo actualmente en la Iglesia Católica universal: el magisterio no quiere ni puede renunciar a la información o al consejo de los laicos, pero no puede ser sustituido por ellos”.

“Las importantes aportaciones de los laicos y de sus diversos organismos están dotadas de carácter consultivo, no decisorio”, resaltó.

Las indicaciones del Papa Francisco

El Cardenal Woelki dijo que “en y con su carta el Papa Francisco hace una cuidadosa corrección de la perspectiva alemana del camino sinodal, que a veces es algo unilateral. Es evidente que una nueva orientación no puede abrirse paso sin reformas concretas y tangibles. Pero en Alemania casi no hablamos más que de eso”.

“En cambio, Francisco invita además ‘a tomar contacto con aquello que en nosotros y en nuestras comunidades está necrosado y necesita ser evangelizado y visitado por el Señor. Y esto requiere coraje porque lo que necesitamos es mucho más que un cambio estructural, organizativo o funcional’”.

“Luego vuelve a advertir expresamente sobre la tentación de querer extraer ‘las soluciones a los problemas presentes y futuros… exclusivamente de reformas puramente estructurales, orgánicas o burocráticas’. No ve ahí el Papa ‘los núcleos vitales que reclaman atención’. Porque las reformas puramente estructurales llevan quizá a ‘un buen cuerpo eclesial bien organizado y hasta ‘modernizado’ pero sin alma y novedad evangélica; viviríamos un cristianismo ‘gaseoso’ sin mordedura evangélica’”, prosiguió el Cardenal.

Percibir esto, agregó el Arzobispo citando nuevamente al Papa, “supone relativizar la confianza en ‘previsiones, cálculos o encuestas ambientales alentadoras o desalentadoras ni a nivel eclesial ni a nivel político como económico o social’ o en nuestros planes pastorales, que tenemos muy marcada en Alemania”. 

“Como ‘nuestro criterio-guía por excelencia’ menciona Francisco un objetivo espiritual: la evangelización, es decir, la proclamación del Evangelio con palabras y con obras. ‘La evangelización constituye la misión esencial de la Iglesia’”, resaltó el Cardenal Woelki.

El Purpurado alemán señaló que “la Iglesia es ‘sacramento’ en un sentido analógico, es decir, como sabemos, signo e instrumento de salvación, y por eso necesita estructuras visibles y palpables. Pero los elementos visibles están al servicio de la gracia invisible. Quizá teme el Papa Francisco que a veces invirtamos en Alemania esa relación. Yo entendería esa preocupación”.

“La situación de la Iglesia Católica romana en Alemania es difícil de ponderar de manera adecuada, y aún más en el marco de una entrevista. En efecto, la Iglesia no se presenta como una realidad unitaria a nivel nacional, sino en 27 diócesis (en nuestro caso) con distintas situaciones, planteamientos y corrientes intelectuales o espirituales”.

Ante esa realidad, subrayó el Arzobispo de Colonia, “yo no puedo más que esperar e invitar a que en el camino sinodal se conceda el espacio adecuado a las indicaciones del Papa. No me refiero a un esquema rígido de mandato y obediencia, sino al interés, literalmente vital, de la Iglesia Católica en Alemania”.

“Lo más importante es que, como cristianos, siempre y en todo pongamos al Señor en el centro de nuestros pensamientos y de nuestras acciones. Él tiene que reflejarse en todos los aspectos de nuestra vida, a partir de nuestras palabras, nuestros pensamientos, nuestras acciones, nuestro amor”.

“Tiene que ser reconocible, tangible en todo. Esta es la manera en que hoy debemos testimoniarlo y darlo a conocer. Es el camino de una nueva evangelización, a la que estamos llamados”, concluyó el Purpurado.

La grave crisis de la Iglesia en Alemania

En el marco del Sínodo de los Obispos para la Amazonía que se celebrará en octubre, algunos obispos alemanes asistieron a fines de junio a una reunión privada en Roma, entre los que estaban el Cardenal Walter Kasper, que promueve públicamente el acceso a la Eucaristía de los divorciados en nueva unión.

En una entrevista en 2018, el vicepresidente de la Conferencia Episcopal Alemana, Mons. Franz-Josef Bode, dijo que si se autoriza la ordenación de sacerdotes casados en la Amazonía, entonces los obispos alemanes insistirían para tener ese mismo permiso. En enero de ese año también dijo estar a favor de bendecir a parejas homosexuales.

Asimismo, Mons. Franz-Josef Overbeck, Obispo de Essen y presidente de Adveniat, institución de ayuda de la Iglesia en Alemania para América Latina, dijo que el Sínodo de la Amazonía “es un punto de no retorno” para la Iglesia y que “nada será lo mismo” después de este encuentro.

El Prelado también apoyó públicamente la “huelga de mujeres” contra la Iglesia en Alemania, convocada por un grupo de católicas tras el no del Papa Francisco a la ordenación de diaconisas.

A mediados de julio de este año la Conferencia Episcopal de Alemania dio a conocer algunas estadísticas de 2018, entre las que destaca que en el periodo fueron más de 216 mil fieles los que decidieron abandonar la Iglesia Católica.

Asimismo, de los 23 millones de bautizados en el país, de una población total de 83 millones, el porcentaje de los que asisten a la Misa dominical está en un 9.3%, es decir alrededor de 2,1 millones.

En el caso de los sacerdotes que sirven en las diócesis del país, actualmente el número ha descendido a 1.161 en 2018, cuando eran más de 17 mil en el año 2000.

Las estadísticas también señalan que en el año 2000 las parroquias en Alemania eran 13.241. En 2018 descendieron a 10.045.

Las estadísticas de 2018 no proporcionan ninguna información sobre el sacramento de la Reconciliación o Confesión, una práctica que parece haber sido abandonada casi por completo por los católicos del país, incluidos los sacerdotes.

Etiquetas: Papa Francisco, Iglesia en Alemania, Cardenal Marx, obispos de Alemania, moral sexual, ordenación de mujeres, Cardenal Woelki, Sínodo de la Amazonía, proceso sinodal

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