3 de julio de 2019 9:39 pm

Situación de la Iglesia en Alemania es dramática, lamenta sacerdote

Redacción ACI Prensa

Foto referencial: Crédito: Pixabay
Foto referencial: Crédito: Pixabay

El vicario episcopal de la Diócesis de Ratisbona (Regensburg) escribió una reflexión titulada “La situación es dramática”, en la que resalta los puntos más importantes de la carta que envió el Papa Francisco a los católicos de Alemania, donde afronta la “erosión” y “el decaimiento de la fe” en el país europeo.

El texto fue publicado originalmente en alemán en CNA Deutsch y luego en inglés en CNA, agencias hermanas de ACI Prensa, tras la difusión el 29 de junio de la carta del Santo Padre.  

Mons. Fuchs señala que la misiva de Francisco “es una palabra de alerta y al mismo tiempo de aliento. Es una intervención que va en serio”.

“Los antecedentes de la carta son una serie de eventos en la Iglesia Católica en Alemania en los últimos años, y en particular en los últimos meses, de varias acciones de protesta y cartas, sobre los planes actuales del llamado ‘proceso sinodal’ así como de las exigencias y expectativas asociadas. Su dirección y su vehemencia deben haber hecho que el Papa Francisco nos dirija una palabra”.

El “proceso sinodal” al que se refiere Mons. Fuchs fue anunciado por los obispos alemanes a principios de este año, como un debate amplio sobre lo que algunos consideran el origen de los abusos sexuales: el celibato sacerdotal, las enseñanzas de la Iglesia sobre moral sexual y la “reducción del poder clerical”.

En su carta, explica el vicario de Ratisbona, “Francisco no contesta puntos específicos ni se detiene en detalles. La crisis de la Iglesia en Alemania es mucho más profunda y por lo tanto la carta tiene una aproximación más fundamental” y se remite en varias ocasiones al discurso que dirigió a los obispos alemanes en el Vaticano el 20 de noviembre de 2015. “Esta carta debe leerse y entenderse teniendo como base ese discurso”, precisa Mons. Fuchs.

En ambos textos, prosigue el sacerdote, “el Papa, luego de alabar los logros en Alemania, claramente identifica los síntomas de la crisis actual: pocos católicos van a Misa los domingos o se confiesan. La esencia de la fe de muchos se ha evaporado y el número de sacerdotes está en caída. Francisco nos asegura su cercanía y su apoyo en nuestros esfuerzos para superar esta crisis y para encontrar nuevas formas para ello. Él nos quiere alentar”.

En su carta, el Papa Francisco “identifica varias tendencias que le conciernen sobre la búsqueda alemana de soluciones (…). La primera es la preocupación de que la Iglesia en Alemania puede romper sus lazos con la Iglesia universal y separarse de la comunidad global de la fe”.

El Pontífice alertó luego de la "tentación de los promotores del gnosticismo" que "buscaban decir algo siempre nuevo y distinto de lo que la Palabra de Dios les regalaba”; y agrega que existe “una tentación del maestro de la separación (…) que termina fragmentando de hecho el cuerpo del santo Pueblo fiel de Dios”.

Mons. Fuchs indicó que el Papa Francisco también advierte sobre un mero “cambio estructural, organizativo o funcional”, que constituiría “un nuevo pelagianismo”, una herejía “rechazada por la Iglesia en el siglo V que alegaba que no era necesario que Cristo nos salvara del pecado sino que el hombre era suficientemente bueno y fuerte por sí mismo para hacerlo”.

El vicario episcopal de Ratisbona subrayó luego que el Papa Francisco habla varias veces en su carta de “tensión” y “adaptación”, cuando advierte sobre la tendencia de la Iglesia en Alemania a ceder a las presiones de grupos particulares en vez de proseguir rectamente la tarea de la evangelización.

“Mucho de lo que se ha dicho antes del ‘proceso sinodal’ se predica como una necesidad angustiosa de no dejar de estar en contacto con la pluralidad del mundo, así como con la intención de cerrar el espacio que existe entre la Iglesia y la realidad de la vida. El Papa Francisco descarta este argumento de modo decisivo”.

Mons. Fuchs explicó que lo que debe hacer la Iglesia, como dice el Santo Padre, es recuperar la primacía de la evangelización con una actitud de “vigilancia y conversión” con las armas de la oración, el arrepentimiento y la adoración.

“¿Hemos abandonado la primacía de la evangelización en Alemania y hemos perdido, por medio de la obstinación y el desafío, la alegría de la fe? El Papa Francisco nos habla claramente sobre lo que quiere decir con evangelización y encontrar a los pobres; y critica cualquier reducción o mera adaptación, así como reformas administrativas y la tendencia al aislamiento”.

El vicario de Ratisbona recordó que el Papa ha sido enfático en su no a la ordenación sacerdotal de mujeres y a la abolición del celibato, dos tendencias en Alemania que algunos defienden, incluidos algunos obispos. También criticó que en el país hayan rechazado el reciente documento que el Vaticano publicó sobre la ideología de género en la educación.

Mons. Fuchs subrayó también que “la carta del Papa exige reescribir completamente el ‘proceso sinodal’, que debe tender a la evangelización y a la renovación espiritual, dirigiéndose a la “gente de las periferias”.

Este proceso, concluyó el vicario, “no se adapta sino que confía en Dios que puede renovar y convertir y darnos la alegría del Evangelio”.

La grave crisis en Alemania

En el marco del Sínodo de los Obispos para la Amazonía que se celebrará en octubre, algunos obispos alemanes asistieron hace unos días a una reunión privada en Roma, entre los que estaban el Cardenal Walter Kasper, que promueve públicamente el acceso a la Eucaristía de los divorciados en nueva unión.

En la reunión estuvo también Mons. Franz-Josef Overbeck, Obispo de Essen y presidente de la Comisión para América Latina del episcopado alemán, que con la agencia Adveniat proporciona ayuda económica a toda la región.

El 2 de mayo, Mons. Overbeck comentó que “nada será como era antes” luego del Sínodo de la Amazonía, ya que este reconsiderará el papel de las mujeres en la Iglesia, la moral sexual, el rol del sacerdocio y toda la estructura jerárquica eclesial.

El Prelado también ha apoyado públicamente la “huelga de mujeres” contra la Iglesia en Alemania, convocada por un grupo de católicas tras el no del Papa Francisco a la ordenación de diaconisas.

En esa oportunidad, el sitio web oficial de la Iglesia Católica en Alemania informó del apoyo a la huelga de Mons. Franz-Joseph Bode, Obispo de Osnabrück y presidente de la comisión de mujeres del episcopado alemán.

En marzo de este año, el Arzobispo de Múnich y Freising, Cardenal Reinhard Marx, anunció que la Iglesia Católica en Alemania iniciaba un “proceso sinodal” para abordar y debatir lo que algunos obispos consideran como el origen de los abusos sexuales: el celibato sacerdotal, las enseñanzas de la Iglesia sobre moral sexual y la “reducción del poder clerical”.

El “proceso sinodal” implica consultas con el “Comité Central de Católicos Alemanes”, una organización laica que coopera estrechamente con la conferencia episcopal.

Un mes antes, en febrero, un grupo de nueve católicos, entre ellos tres sacerdotes y dos miembros del Comité, escribieron una carta abierta al Cardenal Marx solicitándole cambiar la moral sexual de la Iglesia.

En 2018, la Conferencia Episcopal Alemana elaboró un documento que proponía algunas condiciones para dar la comunión eucarística a los protestantes casados con católicos.

Siete obispos bávaros, entre ellos el Arzobispo de Colonia, Cardenal Rainer Maria Woelki, se opusieron a la propuesta. En junio de ese año, en la fiesta del Corpus Christi, el Purpurado afirmó que “la Iglesia se erige desde la Eucaristía. Por lo tanto, quienquiera que reciba el Cuerpo del Señor y haya dicho previamente, al final de la Plegaria Eucarística, su ‘Amén’ afirmativo, dice ‘sí y Amén’ a que Jesús está verdaderamente presente, y no solo en sentido figurado”.

Las cifras de la crisis

“Las últimas cifras de la Conferencia Episcopal Alemana pintan un cuadro negativo: más de 160.000 católicos dejaron la Iglesia Católica en 2016, mientras que solo 2.574 se convirtieron (la mayoría de ellos del luteranismo)”, escribió en 2017 Christoph Wimmer, editor de CNA Deutsch, agencia en alemán del Grupo ACI.

“El número total de sacerdotes en Alemania en 2016 fue 13.856, una caída de más de 200 comparado con el año anterior. Matrimonios, confirmaciones y otros sacramentos están en declive”, señaló.

Además, “el sacramento de la Confesión, del que la Conferencia Episcopal no proporciona números, ha desaparecido a todos los efectos de muchas, si no la mayoría, de parroquias”, lamentó.

En el año 2015, solo 2,5 millones de católicos, de un total de unos 24 millones iban a Misa los domingos en 2015.

Etiquetas: Alemania, Papa Francisco, Cardenal Walter Kasper, Iglesia en Alemania, obispos de Alemania, carta del Papa Francisco

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