20 de noviembre de 2015 1:12 pm

Esto pide el Papa Francisco a obispos ante “erosión de la fe católica” en Alemania

POR WALTER SÁNCHEZ SILVA | ACI Prensa

El Papa Francisco dialoga con los obispos de Alemania. Foto L'Osservatore Romano
El Papa Francisco dialoga con los obispos de Alemania. Foto L'Osservatore Romano

El Papa Francisco delineó un programa de acción para los obispos de Alemania ante la “erosión de la fe católica” en ese país donde menos del 10 por ciento de los fieles va a Misa, la confesión casi ha desaparecido, las vocaciones han disminuido notablemente y en donde diversos prelados apoyan la propuesta de darle la comunión a los divorciados en nueva unión, algo contrario a la doctrina de la Iglesia.

En el discurso que entregó a los obispos de Alemania que se encuentran en el Vaticano realizando su visita ad limina –liderados por el Cardenal Reinhard Marx que en el Sínodo de los Obispos sobre la Familia promovió el acceso a la comunión para los divorciados en nueva unión– el Santo Padre describió la situación crítica de la Iglesia en ese país europeo.

El Pontífice afirma que “se nota particularmente en las regiones de tradición católica una caída muy fuerte de la participación en la Misa dominical y también de la vida sacramental. Donde en los años 60’s casi todos los fieles participaban todos los domingos en la Santa Misa, hoy son menos del diez por ciento”.

Esta situación se agrava, continúa el Papa, porque “el sacramento de la Penitencia con frecuencia ha desaparecido. Cada vez menos católicos reciben la Confirmación o contraen un matrimonio católico. El número de vocaciones al ministerio sacerdotal y a la vida consagrada ha disminuido notablemente”.

“Considerando estos hechos, se puede hablar verdaderamente de una erosión de la fe católica en Alemania”.

Ante esta situación, el Santo Padre explica que lo primero que debe hacerse es “superar la resignación que paraliza. Ciertamente no es posible reconstruir con lo que ha quedado de los ‘bellos tiempos avanzados’ aquello que existía ayer”.

El Pontífice alertó luego sobre la tendencia de la institucionalización: “se inauguran estructuras siempre nuevas para las cuales al final faltan los fieles. Se trata de una suerte de nuevo pelagianismo que nos lleva a volver a poner la confianza en las estructuras administrativas, en las organizaciones perfectas”. El pelagianismo es una herejía de niega el pecado original y la gracia de Cristo.

El Santo Padre explicó que un imperativo actual es la “conversión pastoral” es decir hacer que las estructuras de la Iglesia sean más misioneras y que los agentes pastorales animen una Iglesia en salida, como explica en su encíclica Evangelii Gaudium.

Francisco indica luego que la mundanidad en la sociedad actual es un problema que “deforma las almas y sofoca la consciencia de la realidad”. Ante esto, el Señor actúa primero pero es necesario rezar por todos, por las ciudades y “nuestras diócesis, para que Dios nos envíe un rayo de la caridad divina (…) tocando los corazones para que comprendan sus mensajes”.

El Pontífice explicó que “debemos estar entre la gente con el ardor de aquellos que han acogido el Evangelio primero” para seguir promoviendo la nueva evangelización abriendo “nuevas formas y maneras de catequesis para ayudar a los jóvenes y las familias para redescubrir de modo auténtico y alegre la fe común de la Iglesia”.

En este contexto “es indispensable que el Obispo desarrolle diligentemente su encargo de ser maestro de la fe: de la fe transmitida y vivida en la comunión viva de la Iglesia universal”.

El Santo Padre alentó también a los obispos a acompañar la tarea de las facultades teológicas y se refirió especialmente a la Universidad Católica de Eichstätt, la única de este tipo en Alemania, que debe ser cuidad, promovida y alentada por toda la Conferencia Episcopal.

Volviendo a la necesidad de promover la Confesión, el Papa recordó que el Año Santo de la Misericordia que se iniciará el 8 de diciembre, ofrece una instancia para que los obispos promuevan este sacramento que prácticamente ha desaparecido.

“Confío en que se dará mayor atención a este sacramento, tan importante para una renovación espiritual, en los planes pastorales diocesanos y parroquiales durante el Año Santo y después”, escribe.

El Santo Padre se refirió a la importancia de la defensa de la vida como parte esencial de la tarea del obispo: “la Iglesia no debe cansarse nunca de ser abogada de la vida y no debe retroceder en el anuncio de que la vida humana debe protegerse incondicionalmente desde el momento de la concepción hasta la muerte natural”.

“Aquí no podemos hacer nunca compromisos, sin hacernos nosotros mismos culpables de la cultura del descarte, con frecuencia largamente difundida”.    

“¡Cuán grandes son las heridas que nuestra sociedad debe sufrir por el descarte de los más débiles y los más indefensos: la vida naciente, los ancianos y los enfermos! Todos nosotros finalmente recibiremos las consecuencias dolorosas”, dijo.

El Papa también agradeció a los obispos por su acogida a los refugiados y su ayuda a los más necesitados y alentó a que las instituciones caritativas mantengan siempre su perfil católico.

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Etiquetas: obispos, Familia, Vocaciones, Eucaristía, Alemania, Papa Francisco, Divorciados en nueva unión, Conferencia Episcopal Alemania

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