Martha Patricia Molina, abogada e investigadora católica nicaragüense, instó a la Comisión de Estados Unidos para la Libertad Religiosa Internacional (USCIRF, por sus siglas en inglés) a “volver la mirada hacia Nicaragua”.
“En Nicaragua, rezar en público se considera un delito”, dijo Molina en una audiencia del 13 de enero en Washington, D.C.
La USCIRF escuchó testimonios sobre violaciones a la libertad de religión o de creencias contra cristianos tras la publicación de su Informe Anual 2025. Los testigos relataron sus experiencias con violaciones a la libertad religiosa en Nicaragua, China, Nigeria, Argelia, Vietnam, Egipto, Birmania, Eritrea y Pakistán.
En Nicaragua, dijo Molina, “las medidas que deben tomarse tienen que ser más agresivas. Sancionar al ejército. Imponer sanciones económicas directas. Llevar al [presidente] Daniel Ortega y a [su esposa, la vicepresidenta] Rosario Murillo y a sus colaboradores ante la justicia internacional y procesarlos por crímenes de lesa humanidad. Este año ha demostrado que es posible”.
Molina ha realizado un estudio, Nicaragua: Una Iglesia perseguida, para mostrar “los horrores cometidos” a manos de los dictadores. Molina dijo que desde abril de 2018 ha documentado 19.836 ataques “perpetrados por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua contra sacerdotes, religiosas y laicos”.