En la madrugada de este jueves fue liberado Rafael Tudares, yerno del diplomático venezolano Edmundo González Urrutia, después de más de un año en cautiverio y pocos días después de que su esposa, Mariana González, denunciara que fue víctima de presunta extorsión en espacios de la Arquidiócesis de Caracas.
A primera hora de este 22 de enero, González informó que después de “una inhumana situación de desaparición forzada” su esposo regresó a casa. Agradeció a Dios, a San Juan Pablo II y a todos los que colaboraron en el caso de Tudares.
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“Dios, nuestro Señor, gracias por nunca abandonarnos. Santo Padre, Juan Pablo II, gracias por ser mi guía en estos últimos días”, escribió en su cuenta de X.
“Finalmente, un agradecimiento especial a todos los familiares de las víctimas de desapariciones forzadas, detenciones arbitrarias y presos injustamente, que aún esperan la libertad de sus seres queridos. Toda mi solidaridad y apoyo. Siempre los llevaré en mi corazón y estarán presentes en mis oraciones”, agregó.
Inmediatamente después de la liberación, personas directamente relacionadas con el caso publicaron una foto en la que se ve a Tudares y su esposa, junto a Mons. Raúl Biord Castillo, Arzobispo de Caracas, y otros individuos íntimamente ligados al chavismo.
A inicios de semana, Mariana González hizo una denuncia pública en la que aseguró que fue víctima “de tres episodios de extorsión” por parte de personas relacionadas con la Iglesia y en espacios donde opera el arzobispado caraqueño. En estas presuntas extorsiones, se le pidió obligar a su padre “a renunciar a su lucha y a su causa” a cambio de que su esposo recuperara su libertad.
La respuesta de Mons. Biord no se hizo esperar, señalando que “en ningún momento se ha realizado en la arquidiócesis ninguna extorsión o presión a familiares de detenidos ni a nadie” y remarcando que la Iglesia siempre ha buscado ser “una instancia de mediación, diálogo y encuentro”.
Por su parte, González Urrutia expresó que la noticia “trae alivio” a toda su familia. En su cuenta de X, el político venezolano —quien se adjudica la victoria en las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024— dijo que “sería un error reducir este hecho a una historia personal” y pidió la liberación de los casi 800 presos políticos que quedan aún en Venezuela.
Obispos de Venezuela: “Tolerancia, reconciliación y perdón son necesarios”
En entrevista con los medios vaticanos, el presidente del episcopado venezolano, Mons. Jesús González de Zárate, aseguró que “la Iglesia local se esfuerza por ser un lugar de encuentro para todos y acompañar constantemente a la población en su lucha por el triunfo del bien, la verdad y la justicia”.
En la nueva realidad política venezolana, inaugurada después de la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores el pasado 3 de enero, los obispos venezolanos consideran nuevas iniciativas “que se decidirán y desarrollarán solo tras observar cómo evoluciona la dinámica nacional”, dijo el arzobispo de Valencia.
“Podría decirse que existe una mezcla de preocupación por las consecuencias concretas de lo sucedido y la esperanza de una mejora rápida y duradera”, dijo al referirse a los acontecimientos en Venezuela durante el mes de enero.
Mons. González también aseguró que la libertad de decenas de presos políticos en los últimos días “es una buena noticia” pero remarcó que “ha generado gran preocupación entre las familias de los detenidos, ya que no se ha proporcionado información precisa sobre quiénes se beneficiarán de estas medidas y cuál será su verdadero alcance”.
“Además, el proceso de liberación es muy lento. Las familias de los detenidos siguen esperando nuevas liberaciones; incluso pasan la noche fuera de la prisión esperando que esto suceda. La demanda general de la población es la liberación de todos los presos políticos, como los obispos hemos pedido reiteradamente”, añadió.




