“Estaré siempre cerca de Dios, porque es lo más importante en mi vida”. Así expresaba Joe Wilson, joven escocés camino a los altares, su profunda relación con el Señor en su diario personal, que desde su muerte en 2011 ha inspirado a muchas personas alrededor del mundo.

Joseph nació el 12 de diciembre de 1994 en Carfin, una pequeña localidad del centro de Escocia, que fue su hogar hasta su repentino fallecimiento a los 17 años. Sus padres, Alan y Verónica Wilson, lo educaron en la fe junto a su hermana pequeña, Angela, por quien Joe sentía un cariño especial.

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Fotografía de Joe de niño. Crédito: Asociación Joe Wilson
Fotografía de Joe de niño. Crédito: Asociación Joe Wilson

El pasado mes de noviembre, los obispos escoceses aprobaron formalmente la apertura de su causa de canonización. La postuladora, Valerie Fleming, se encuentra actualmente recogiendo todos los detalles de su vida y legado para presentarlos en el Vaticano. 

Joe recibe el Bautismo junto a sus padres, Alan y Verónica. Crédito: Asociación Joe Wilson
Joe recibe el Bautismo junto a sus padres, Alan y Verónica. Crédito: Asociación Joe Wilson

El ejemplo de un santo en vida

Desde Escocia, Fleming narra a ACI Prensa los detalles más reveladores de la adolescencia de Joe, un joven humilde y bondadoso con un gran anhelo de santidad. “En su último año, en la escuela católica de Taylor High School, el profesor estaba dando una clase de religión sobre los santos y preguntó a los alumnos: ‘¿Cómo creéis que sería un santo hoy en día?’”. 

“Toda la clase se dio la vuelta y señaló a Joe, y el director dijo: ‘ahí está’. Eso es absolutamente increíble”, comenta Fleming.

Joe junto a sus amigos. Crédito: Asociación Joe Wilson
Joe junto a sus amigos. Crédito: Asociación Joe Wilson

A pocos metros de su casa se encontraba la gruta de Carfin, lugar de peregrinación y santuario de Nuestra Señora de Lourdes al que Joe acudía con frecuencia para encontrar la paz que anhelaba. 

Este enclave, conocido como “el Lourdes de Escocia”, fue testigo del crecimiento espiritual del joven, cuya amistad con el Señor fue afianzándose durante sus últimos años de vida. Cuando Joe entró en coma debido a una cardiopatía, cientos de personas se reunieron en el santuario para orar por su recuperación, con una peregrinación a la luz de las velas.

Verónica, su madre, junto a su pequeño Joe. Crédito: Asociación Joe Wilson
Verónica, su madre, junto a su pequeño Joe. Crédito: Asociación Joe Wilson

La fe inquebrantable de Santa Teresa de Lisieux también inspiró especialmente a Joe, quien encontró en esta santa la fuerza necesaria para servir a los demás, convirtiéndose en un ejemplo de generosidad y entrega para su familia y todos los que le rodeaban.

Junto a su padre y su hermana Ángela. Crédito: Asociación Joe Wilson
Junto a su padre y su hermana Ángela. Crédito: Asociación Joe Wilson

Sus escritos, una inspiración para los jóvenes de hoy

Joe murió el 20 de diciembre de 2011 en el Hospital General de Wishaw, apenas cinco días después de haber cumplido 17 años, a causa del síndrome de Wolff-Parkinson-White, una afección cardíaca congénita que puede afectar especialmente a jóvenes deportistas. “Y así era Joe”, recuerda Fleming, quien añade que su muerte repentina “fue un enorme shock para su familia”.

Entre sus objetos personales, su padre encontró un diario en el que Joe apuntó desde los 14 años los detalles más íntimos de su vida espiritual, con reflexiones sobre la fe y búsqueda de Dios que reflejaban una madurez poco común para su edad.

Joe en una de sus visitas a la gruta de Carfin. Crédito: Asociación Joe Wilson
Joe en una de sus visitas a la gruta de Carfin. Crédito: Asociación Joe Wilson

El joven expresó su entusiasmo ante la llegada de Benedicto XVI a Escocia en el año 2010: “Recé el Rosario el domingo para que todo salga bien y haya muchas conversiones. ¡Estará Jesús en el altar! O al menos, lo más cerca de Jesús que podemos estar en la tierra en el altar”.

“Sé que el mundo no será perfecto y por eso me encanta tener fe. Piensa en toda la gente que se muere de hambre, en guerras, en hambrunas; que fueron excluidos, fueron torturados, no fueron amados en el mundo. Todas estas personas que fueron desafortunadas en la Tierra están, estoy seguro, sentados en los tronos más altos del Cielo. ¿Qué tan tranquilizador es eso?”, escribió por último poco antes de morir.

Podría ser el primer santo millenial de Escocia. Crédito: Asociación Joe Wilson
Podría ser el primer santo millenial de Escocia. Crédito: Asociación Joe Wilson

Fleming señala que los escritos de Joe están inspirando a personas que de otro modo no conocerían la Iglesia”, especialmente a los jóvenes, quienes “se dan cuenta de que puedes ser una persona normal y, al mismo tiempo, testigo de Dios”.

Además, destaca que Joe podría convertirse en el “primer santo millennial de Escocia”, un hecho sin precedentes en el país desde hace décadas, cuando San Juan Ogilvie, sacerdote jesuita martirizado en Glasgow en 1615, fue canonizado por Pablo VI en 1976.