El Obispo de Tibú (Colombia), Mons. Israel Bravo, pidió que la población del Catatumbo pueda sentir pronto “signos más auténticos y reales de paz” y dejar de padecer las consecuencias de los enfrentamientos armados. 

El Catatumbo es una región ubicada en el noreste de Colombia, principalmente en el departamento del Norte de Santander y una parte menor del departamento de Cesar.  

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De acuerdo con la Defensoría del Pueblo, esta zona es disputada por el Ejército de Liberación Nacional y el Frente 33 de las disidencias de las FARC que son lideradas por alias Calarcá, lo que ha llevado a miles de personas a optar entre encerrarse en sus casas o dejar sus hogares.   

“Nos duele mucho el dolor del Catatumbo, pedimos a los grupos armados cesar en este confrontamiento absurdo y parar la guerra”, expresó Mons. Bravo. 

El prelado hizo este llamado luego de visitar la zona como parte de la Comisión Humanitaria del Catatumbo que conforman la Iglesia Católica, la Defensoría del Pueblo y la Misión de Verificación de la ONU. 

El Obispo de Tibú dijo que “es necesario que volvamos a reconocer la grandeza de nuestro pueblo y sepamos valorar y respetar a nuestros campesinos que claman por la paz en este territorio”.  

Los pobladores del Catatumbo “quieren movilizarse por las diferentes vías, quieren educación para sus hijos, quieren vivir en paz y quieren recuperar la tranquilidad de sus casas”, expresó en un video difundido por la Defensoría del Pueblo en X. 

Por su parte, la defensora del pueblo, Iris Marín Ortiz, relató que ambos grupos armados “siguen disputándose el territorio sin piedad alguna”, incluso con el uso de drones “que sobrevuelan todo el tiempo, lanzan explosivos que muchas veces caen sobre las viviendas y en los civiles y también les causan lesiones”. 

Además, “desde el paro decretado por el ELN entre el 14 y el 17 de diciembre del año pasado, está prohibida la circulación por todas las vías. Las personas manifiestan que están encerradas, atrapadas en sus corregimientos. No llega la comida, no hay gas, las familias están confinadas, los profesores renunciaron”. 

La defensora del pueblo llamó a los grupos armados a “respetar el derecho internacional humanitario y cesar inmediatamente la violencia contra la población civil”. “Al Estado, tomar todas las medidas para proteger a la población civil con urgencia, especialmente por la grave situación humanitaria y hacer presencia permanente en el Catatumbo”, expresó.