La Iglesia Católica en Colombia ha expresado su deseo para que en el 2026, que recién comienza, el país encuentre “los caminos que conducen al perdón, la reconciliación y la paz”.

El deseo fue manifestado por el presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, Mons. Francisco Javier Múnera Correa, en un mensaje en el que agradeció a Dios por el año que culminó y por el que se ha iniciado.

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“En estos días hemos vivido la abundancia de la luz de Jesucristo que ha venido al mundo a disipar todas las tinieblas y a confirmarnos que el plan de Dios sigue vigente”, señaló el también Arzobispo de Cartagena.

El prelado recordó que el Señor quiere que todos los hombres alcancen “la salvación y el conocimiento pleno de la verdad”. “Lo que Dios quiere para nosotros lo llamamos sus sueños, que deben ser también los nuestros, anhelos y propósitos que ponemos en sus manos y así los expresamos. Que Colombia encuentre en este año los caminos que conducen al perdón, la reconciliación y la paz”, expresó.

El país sudamericano ha padecido en 2025 decenas de atentados cometidos por los grupos armados, además de secuestros y enfrentamientos que obligaron a confinarse en sus casas a más de cien mil personas y a desplazarse a otras decenas de miles en zonas como el Catatumbo.

Además, el plan de paz total anunciado, por el presidente Gustavo Petro al inicio de su mandato, no ha llegado a concretarse.

En su mensaje, el Episcopado colombiano llamó a “valorar la fraternidad y la amistad social” para dejar de lado “la violencia como camino para superar los conflictos”. Asimismo, pidió que la vida y la dignidad sean defendidas y protegidas, particularmente de los pobres y los más vulnerables.

También animó a los colombianos a construir “un proyecto común de nación” que acoja “la pluralidad y la diversidad y así cerremos las brechas que nos separan”. “Que todas las instituciones trabajemos por consolidar y fortalecer la democracia”, añadió.

Asimismo, llamó a que “las semillas de fe y del sentimiento religioso, sembradas desde hace siglos en nuestra nación, generen mejores ciudadanos y gobernantes con responsabilidad ética y moral por el bien común del país”.

En ese sentido, destacó que “la coherencia de vida trae el fortalecimiento de los valores y el sentido de responsabilidad, superando el individualismo y la corrupción que sólo genera injusticia, guerra y pobreza”.

El mensaje también llamó a “profundizar el diálogo intergeneracional” para que los mayores transmitan su experiencia a los más jóvenes y que estos puedan hacer realidad sus sueños, “sin menores reclutados para la guerra” y “sin explotación de ningún tipo”.

Asimismo, el Episcopado reafirmó su invitación a cuidar la creación “para que las nuevas generaciones la encuentren cada día más bella y habitable”, así como su compromiso de “seguir caminando en esperanza por una Iglesia sinodal, misionera y misericordiosa en Colombia”.