Tras la captura de Nicolás Maduro, las calles de Caracas no tenían casi tránsito la mañana del sábado 3 de enero. Estaban prácticamente vacías porque el chavismo decretó el “estado de conmoción exterior” que limita garantías constitucionales.
Desde que ocurrieron los bombardeos, se han generado largas colas en supermercados y gasolineras. Muchos otros negocios no han abierto sus puertas desde entonces. Lo que ocurrió el fin de semana ha dejado al país en un estado de shock e incertidumbre.
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El Tribunal Supremo de Justicia ordenó que la vicepresidenta Delcy Rodríguez asumiera la presidencia encargada del país, lo que hizo este lunes. Jorge Rodríguez, hermano de Delcy, fue ratificado como presidente de la Asamblea Nacional.
Después de la captura de Maduro y su esposa Cilia Flores, el presidente Donald Trump ha repetido varias veces que los Estados Unidos estarán en constante comunicación con Rodríguez y que ella haría lo que sea que la administración le solicite para estabilizar el país. Trump también dijo que su administración dirigiría Venezuela por un tiempo indeterminado y que, de no lograrlo por trabas de Rodríguez y del chavismo, ellos sufrirían un destino peor que el de Maduro.
Trump también dijo un par de veces que la premio nobel de la Paz, María Corina Machado, “no tiene el respeto necesario” para asumir el poder en Venezuela, al menos en el corto plazo y entre los mandos militares, aunque ella sí cuenta con el apoyo de la población venezolana, reflejado en el resultado de las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024, en las que se presentó como vicepresidenta de Edmundo González, quien ha pedido serenidad a la población y afirmó que “Venezuela merece un futuro con derechos y esperanza”.
Machado dijo este lunes en su cuenta de X que “la libertad de Venezuela está cerca y pronto vamos a celebrar en nuestra tierra. Vamos a gritar, orar y abrazarnos en familia, porque nuestros hijos regresarán a casa”.
Los obispos venezolanos han mantenido una posición cautelosa. Han hablado poco y sólo lo hicieron para manifestar que han seguido muy de cerca la situación, que se mantienen en oración y en comunicación constante entre ellos y sus sacerdotes. También han rechazado la violencia de cualquier tipo y se solidarizaron con los heridos y los familiares de los muertos de los últimos días.
El Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM) se unió al llamado del Papa León XIV para que prime el bien común del pueblo venezolano en la solución que se dé a la actual situación política en Venezuela.
Extraoficialmente se reportan unos 80 muertos, producto de las acciones de los Estados Unidos, la mayoría militares. Miguel Díaz-Canel, presidente de Cuba, confirmó que 32 militares fallecieron mientras "cumplían misiones" en Venezuela.
Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores se declararon inocentes de los cargos que se les imputan, ante un tribunal en Nueva York. Maduro ha sido acusado de conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos contra Estados Unidos, según señaló Pamella Bondi, Fiscal General de Estados Unidos, en su cuenta de X.
La próxima audiencia, según señala CNN, será el 17 de marzo.
También este lunes, el Consejo de Seguridad de la ONU se reunió en una sesión de emergencia solicitada por Colombia y respaldada por Rusia y China. El secretario general de la ONU, António Guterres, calificó la operación militar de Estados Unidos, para capturar a Maduro, como "un precedente peligroso" y se mostró "profundamente alarmado" por el uso de la fuerza.
El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa de Venezuela (SNTP) ha denunciado este lunes que 14 periodistas, entre nacionales e internacionales, fueron detenidos. 9 de ellos han sido liberados.
En redes sociales también hay diversas denuncias de alcabalas (puestos de control informales) de presuntos paramilitares que detienen autos y revisan celulares en Caracas, buscando mensajes de apoyo a Estados Unidos.




