Manos orantes

Después de las explicaciones de cómo nuestras manos se expresan en la oración y de las diferentes posiciones que pueden adoptar y su significado, puede realizarse esta dinámica, que ayuda a comprenderlas mejor y a memorizarlas, y que sirve también para fortalecer la concentración y la capacidad de silencio.

A cada persona se le asigna una posición: manos juntas en actitud de adoración, entrelazadas, cruzadas sobre el pecho, palmas abiertas sobre las rodillas y otras.

El que comienza toma la posición que le corresponde y luego toma otra.

El que tiene asignada esta última posición responde colocando sus manos  y luego toma una nueva posición.

Y así se continúa.

Ejemplo:

Primero: manos entrelazadas, manos cruzadas sobre el pecho.

Segundo: manos cruzadas sobre el pecho, palmas abiertas sobre las rodillas.

Tercero: Manos abiertas sobre las rodillas, manos en

alto.

Y así sucesivamente.

Todo se hace en silencio. No retirar a los distraídos, pues es la oportunidad de ayudarlos.

Este material es una cortesía de la Hna. María Consuelo H.B.

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