Desde principios de enero, en Venezuela se viven horas determinantes. Dentro del drama que arropa a la nación, una situación particular ha unido a los venezolanos en un sentir común: la libertad de todos los presos políticos.
Organizaciones independientes como el Foro Penal han registrado, hasta el momento, 344 excarcelaciones desde el 8 de enero. Otras 687 personas quedan injustamente apresadas en el país.
Ramón Centeno es uno de los liberados en las últimas semanas. Este joven periodista venezolano estuvo preso casi cuatro años por ejercer su oficio. Además, siempre se dedicó al activismo político —incluso dentro de las filas del chavismo— hasta que su vida cambió radicalmente cuando incomodó al poder.
En una entrevista con ACI Prensa, cuenta que estuvo recluido en condiciones deplorables. Poco antes de su detención había sufrido un accidente de tránsito muy grave. La falta de atención médica durante su cautiverio le llevó al borde de la muerte. Hoy, en una silla de ruedas, recuerda su experiencia desde una perspectiva de fe y agradecimiento a Dios.
“Yo digo que fue para bien. Hoy le agradezco a las cadenas, le agradezco al encierro, a la cárcel. Porque hoy Ramón, no es que sea otro, es ese mismo Ramón, pero con un alma más dedicada a Papá Dios, a su Hijo, más dedicada a entender al otro”, aseguró.
Como suele suceder con los procesos penales que tienen motivaciones políticas en Venezuela, las audiencias judiciales se postergan indefinidamente en el tiempo. Así, la esperanza de Ramón de salir pronto de la prisión se fue diluyendo paulatinamente.