Aunque en los últimos siete años se ha registrado una disminución en los asesinatos de sacerdotes en México, en comparación con periodos más violentos, se estima que los ataques contra templos y lugares de culto están en aumento.
La advertencia la realizó el P. Omar Sotelo, director del Centro Católico Multimedial (CCM), — institución que documenta las agresiones contra miembros de la Iglesia Católica— durante la presentación, el 27 de enero, del décimo Informe sobre la incidencia de violencia en contra de sacerdotes e instituciones de la Iglesia Católica en México.
El mayor número de homicidios de sacerdotes se presentó durante el gobierno de Enrique Peña Nieto (2012–2018), con 19 casos documentados. En contraste, desde 2018 se han contabilizado 13 asesinatos: 10 en la administración de Andrés Manuel López Obrador (2018 – 2024) y tres en el actual gobierno de Claudia Sheinbaum.
Desde 1990, en total, 66 sacerdotes y un cardenal han sido asesinados. En 1993, el Cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo fue abatido a balazos en el Aeropuerto Internacional de Guadalajara.
Aumentan los ataques a iglesias católicas
Además de los homicidios, el informe revela que las “agresiones contra edificios religiosos aparecen como un fenómeno que va incrementándose”.