Dos hermanos mexicanos que pagaron con su vida la defensa de su fe católica han comenzado oficialmente su camino a los altares. Se trata de José Eusebio Arnulfo de Jesús Sierra Vera y José Marcelino Anastasio de los Dolores Sierra Vera, laicos asesinados durante la Guerra Cristera.
Originarios de Guanajuato, los hermanos Sierra vivieron los últimos años de la Revolución Mexicana y el inicio de la persecución religiosa impulsada por el Estado, en las primeras décadas del siglo XX, un periodo marcado por una profunda convulsión social.
En ese contexto crecieron como campesinos, formaron sus familias y vivieron su fe hasta que su decisión de auxiliar y proteger al fraile agustino Elías del Socorro Nieves durante su ministerio clandestino los condujo a ser asesinados a los 30 y 33 años, respectivamente.
“La santidad no excluye a nadie”
El pasado 9 de enero se abrió la causa de beatificación de estos hermanos con una Misa celebrada en la parroquia de Nuestra Señora de los Dolores, ubicada en la comunidad de Cañada de Caracheo, tierra natal de los hermanos Sierra, en la Diócesis de Celaya, Guanajuato.
Durante el acto se presentaron los documentos oficiales conocidos como el decreto de nihil obstat (nada impide), mediante el cual la Santa Sede certifica que no existen obstáculos para iniciar el proceso de beatificación de estos laicos, compañeros de Fray Elías del Socorro Nieves, quien fue beatificado por San Juan Pablo II el 12 de octubre de 1997.