La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) expresó su condena por la masacre que cobró la vida de al menos 11 personas en un campo de fútbol del municipio de Salamanca, estado de Guanajuato, el domingo 25 de enero, así como por el intento de incendio de la Catedral de Puebla, la noche anterior.
En un comunicado, la CEM advirtió que el ataque armado dirigido contra jugadores y sus familias “lastima profundamente la vida, la dignidad humana y la convivencia pacífica de nuestra sociedad”.
“Pedimos que no quede impune”, expresaron los obispos mexicanos, que remarcaron su “profundo dolor e indignación ante la violencia que continúa golpeando a nuestro país”.
De acuerdo a informes de medios locales, hombres armados a bordo de camionetas irrumpieron durante la tarde en un campo de fútbol de la comunidad de Loma de Flores y abrieron fuego.
Confirman 11 muertos y 12 heridos
El alcalde de Salamanca, César Prieto, informó la noche del 25 de enero que 10 personas murieron en el lugar, mientras que otra falleció en el hospital al que fue trasladada. Otras 12 personas resultaron heridas.