El Papa León XIV recibió este lunes en el Palacio Apostólico Vaticano, al presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, cuando faltan apenas dos semanas para el final de su mandato.
Tras el encuentro con el Pontífice, el jefe del Estado portugués mantuvo una reunión en la Secretaría de Estado con el Cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado de la Santa Sede, acompañado por Mons. Paul Richard Gallagher, Secretario para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales.
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Según informó la Oficina de Prensa de la Santa Sede en un comunicado, durante las conversaciones se reafirmó el mutuo aprecio por las sólidas relaciones bilaterales entre la Santa Sede y Portugal, así como por las buenas relaciones entre el Estado y la Iglesia local.
Asimismo, pudieron conversar sobre la situación sociopolítica nacional e internacional, con especial atención a los países de lengua portuguesa, subrayando la importancia de mantener un compromiso constante en favor de la paz mundial.
También se abordaron las dolorosas consecuencias y los daños provocados por la tormenta Kristin, que afectó recientemente a Portugal.
El pasado 31 de enero, el Papa mandó un mensaje al obispo de Leiria-Fátima y presidente de la Conferencia Episcopal Portuguesa, Mons. José Ornelas Carvalho, en el que mostró su cercanía a las víctimas de esta tormenta, que ha provocado graves daños, sobre todo en el centro de Portugal, en las provincias de Coímbra, Leiria y otras zonas cercanas, con inundaciones, fallos eléctricos, árboles caídos, carreteras incomunicadas y numerosas infraestructuras gravemente dañadas.
El Pontífice manifestó su “pesar por las personas que perdieron la vida”, al tiempo que asegura que se une “espiritualmente al dolor de sus familiares” y afirmó que rezaba “por las autoridades nacionales y locales, así como por las instituciones civiles, militares y religiosas que se han unido para socorrerlos”.
La audiencia en el Vaticano tuvo lugar en un momento políticamente significativo para Portugal, a las puertas de un cambio institucional.
El mandato del presidente de Sousa concluye en un contexto marcado por la incertidumbre electoral.
Las elecciones presidenciales portuguesas se decidirán en una inusual segunda vuelta, prevista para el 8 de febrero, entre el candidato del Partido Socialista, António José Seguro, y el líder de la extrema derecha, André Ventura, quien ha alcanzado por primera vez la votación decisiva.
Según resultados parciales prácticamente completos, Seguro, de 63 años, fue el candidato más votado en la primera vuelta, con alrededor del 31 % de los sufragios, seguido por Ventura, de 43 años, que obtuvo cerca del 23,5 %, un resultado que supone un hito para el populismo de extrema derecha en Portugal.




