En el marco de su visita a Dinamarca con motivo del 12º centenario de la misión de San Ansgar, el Cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado del Vaticano, mantuvo este lunes un encuentro privado con el ministro de Asuntos Exteriores danés, Lars Løkke Rasmussen, en el Eigtveds Pakhus, sede histórica de la diplomacia del Reino de Dinamarca. 

La reunión se produce en un momento de tensión internacional, en el que la soberanía de Groenlandia –un territorio autónomo dentro del Reino de Dinamarca–se ha convertido en un tema delicado tras los recientes comentarios del presidente estadounidense Donald Trump.

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El pasado ​​sábado 17 de enero, ante los periodistas que le aguardaban en la iglesia Domus Mariae de Roma, donde celebró una Misa, el Cardenal Parolin afirmó que “no se pueden utilizar soluciones de fuerza” y que es necesario “volver al espíritu del multilateralismo que caracterizó el periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial y que se está perdiendo”.

Del mismo modo, instó a “no imponer las propias posiciones únicamente mediante la fuerza”. Indicó que recurrir a ello “es inaceptable, ya que esto conducirá cada vez más a un conflicto y a una guerra dentro de la comunidad internacional”.

Este viernes, la Oficina de Prensa del Vaticano publicó la carta con la que el Papa León XIV delega al Cardenal Parolin la representación de la Santa Sede en las celebraciones en conmemoración del monje y misionero benedictino escandinavo San Ansgar, una figura muy valorada, considerado el primer misionero cristiano en el norte de Europa. 

Para conmemorar este aniversario, las autoridades danesas han organizado un programa nacional que incluye actos religiosos, peregrinaciones, conferencias y encuentros ecuménicos. San Ansgar nació alrededor del año 801 en la actual Francia septentrional y desarrolló su labor misionera en Dinamarca y Suecia. En 831 fue nombrado primer arzobispo de Hamburgo y posteriormente dirigió la arquidiócesis de Bremen, donde falleció en 865.

La agenda del viaje del Cardenal Parolin a Copenhague comenzó este sábado 24 de enero con las vísperas ecuménicas en la catedral luterana de Vor Frue Domkirke (Nuestra Señora), en la capital danesa.

La indiferencia nunca puede ser una opción

Según Vatican News, en el encuentro de oración en el que participaron miembros de la iglesia luterana, el Cardenal Parolin subrayó la necesidad de situarse en una “perspectiva de servicio concreto y de responsabilidad compartida” si se quiere alcanzar plenamente la unidad. “El testimonio cristiano —precisó— no puede quedarse en lo abstracto o limitarse a las palabras”.

Además, aseguró que ante el sufrimiento de las personas y los pueblos, “no podemos apartar la mirada, ni la indiferencia puede ser nunca una opción”.

Refiriéndose a la Carta de San Pablo a los Efesios, de la que se ha extraído el tema de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, el Secretario de Estado recordó que la unidad en la Iglesia no es uniformidad, sino que debe considerarse “comunión viva en la diversidad”.

Además, el Cardenal Parolin presidió este domingo 25 de enero la Misa en la Catedral de Copenhague como legado pontificio en el marco de las celebraciones del 12º centenario del inicio de la misión de San Ansgar en Dinamarca.

Misión no fundada no en "estrategias o éxito, sino en la fidelidad a Jesús"

El Secretario de Estado recordó la vigencia de la figura del monje benedictino en un mundo “herido por nuevas formas de esclavitud – económicas, culturales, espirituales – y marcado por la exclusión y la indiferencia”. “Era el siglo IX cuando el monje benedictino llegó al norte de Europa para una misión fundada no en ‘estrategias o éxito, sino en la fidelidad a Jesús’”, señaló.

En su homilía, el Cardenal Parolin repasó las principales etapas de la vida de San Ansgar, desde su ingreso de niño al monasterio francés de Corbie hasta su traslado al monasterio de Corvey en la actual Alemania. Luego destacó la valiente elección de la misión evangelizadora en Dinamarca, cuando el emperador Ludovico el Pío solicitó sacerdotes para acompañar al recién bautizado rey danés Harald Klak.

Así, destacó que San Ansgar no vaciló nunca, mostrando “coraje y confianza” que impresionó a sus contemporáneos. En su misión, San Ansgar “afrontó una enorme oposición y pareció un fracasado, pero el éxito no era lo que buscaba”, recordó el purpurado. 

La historia de San Ansgar –dijo el Secretario de Estado– recuerda que la Iglesia crece “no principalmente en números, sino en hombres y mujeres que viven vidas de fidelidad, perseverancia y amor: la misión comienza con los corazones transformados”. Por ello, el Cardenal Parolin invitó a “renovar la audacia evangelizadora” y “custodiar la esperanza donde la historia parece cansada”, demostrando que la fecundidad “nace del amor que une y de la confianza en la acción continua de Dios, incluso en las situaciones más frágiles”.

Dinamarca, “indeleblemente marcada por su herencia cristiana”

El cardenal concluyó destacando que Dinamarca “está indeleblemente marcada por su herencia cristiana” y que la comunidad católica, junto a los luteranos y todas las personas de buena voluntad, contribuye “a través del servicio, la solidaridad y el respeto de la dignidad humana”. 

Durante su estancia, el Cardenal Parolin también visitó el Monasterio de Sankt Josefs Karmel en Hillerød y se reunió con las monjas benedictinas del Vor Frue Kloster de Birkerød, en un gesto de acercamiento pastoral y espiritual. Este lunes, antes del encuentro con el ministro Rasmussen, el cardenal visitó al Rey Frederik X en el Palacio de Amalienborg y posteriormente se dirigió al Seminario Redemptoris Mater en Vedbæk.