El P. José Antonio Barco Villanueva, sacerdote legionario de origen español que había celebrado hace poco 50 años de su ordenación, falleció el 13 de enero a los 79 años en Ciudad de México.

El P. Barco residía y trabajaba en Cancún. Era vicario parroquial en Nuestra Señora de Fátima. Estaba en Ciudad de México para celebrar sus 50 años de ordenación sacerdotal.

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La misa de exequias se celebró el 14 de enero en la capilla del Centro Vocacional de Ciudad de México y fue presidida por el Obispo de Cancún, Mons. Pedro Pablo Elizondo, también legionario, que falleció pocos días después, el 22 de enero.


A la Misa del P. Barco asistieron numerosos sacerdotes legionarios de Cristo, consagradas del Regnum Christi, amigos y familiares.

En su homilía, Mons. Elizondo recordó la fe y esperanza del P. Barco, evocando la canción que solía entonar: “Al cielo, al cielo, al cielo quiero ir”, signo de su confianza en Dios.


Tras la Eucaristía, los restos mortales del P. Barco fueron trasladados a la cripta de la Legión de Cristo en el Panteón Francés de Ciudad de México.

El P. José Antonio Barco nació el 12 de noviembre de 1946 en Logroño, La Rioja, España. Ingresó a la Legión de Cristo en 1962 y fue ordenado sacerdote el 24 de diciembre, en la víspera de la Navidad de 1975 en Roma.

“A lo largo de más de seis décadas de vida consagrada y 50 años de ministerio sacerdotal, sirvió con fidelidad a la Iglesia en diversas responsabilidades formativas, pastorales y de gobierno, tanto en España como en México”, señalan los legionarios de Cristo de México en su sitio web.

Fue rector y formador en centros vocacionales, director espiritual, confesor y acompañante de generaciones de jóvenes, además de ejercer su ministerio parroquial en distintas comunidades, especialmente en la diócesis de Cancún-Chetumal.