En un llamado a redignificar la labor policial y a cambiar la realidad de violencia que se vive en el país, Mons. Carlos Enrique Samaniego, Obispo de Texcoco, en el Estado de México, exhortó a los fieles católicos a orar por los agentes de seguridad.

El mensaje fue pronunciado durante la Misa dominical celebrada el 18 de enero de 2026 en la Catedral de Texcoco, a la que acudieron elementos de diversas corporaciones policiales.

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Diálogo entre policia e Iglesia Católica. Crédito: Diócesis de Texcoco
Diálogo entre policia e Iglesia Católica. Crédito: Diócesis de Texcoco

En su homilía, el obispo dijo que en la tarea de la justicia “los policías tienen un papel primordial”, pues desde su servicio a la sociedad pueden convertirse en un factor que “ayude a transformar la realidad”.

Para ello, Mons. Samaniego llamó a los fieles a “conocer a tu policía, conocer las iniciativas de seguridad que hay en tu entorno” y a fortalecer la relación entre ciudadanía y cuerpos de seguridad.

“Procura la amistad con tu policía. Y si eres católico, ora por tu policía”, señaló, al tiempo que destacó que de esta manera también se cumple el llamado cristiano a “cuidar a quien te cuida”.

Diálogo entre policia e Iglesia Católica. Crédito: Diócesis de Texcoco
Diálogo entre policia e Iglesia Católica. Crédito: Diócesis de Texcoco

El prelado recordó que los policías con frecuencia “han sido heridos, han sido lastimados y han perdido la vida”, por lo que pidió no estigmatizarlos y asumir como tarea común a “redignificar este oficio, esta profesión que está al servicio de la sociedad”.

En ese sentido, exhortó a rezar por los policías “para que cumplan su función en pos del bien de todos, del bien común”, así como por sus familias y su salud, y pidió elevar una oración especial “para que el Señor conceda el eterno descanso a quienes han muerto en el cumplimiento fiel de su deber”.

Durante su reflexión, recordó además que la paz “es un regalo del cielo” y enfatizó que, aunque no se puede merecer plenamente, “la podemos implorar y podemos, para ello, ser coherentes en esta petición que le hacemos a Dios de la paz”.

Al término de la celebración, en el auditorio de la catedral, se llevó a cabo un momento de oración y diálogo. El encuentro concluyó con los asistentes encendiendo velas y entonando juntos el canto Hazme un instrumento de tu paz.