Mientras la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA por sus siglas en inglés) continúa su revisión de la píldora abortiva mifepristona, los legisladores republicanos de Estados Unidos reiteran sus llamados a una regulación federal más estricta del fármaco.
El Comité Senatorial de Salud, Educación, Trabajo y Pensiones, presidido por Bill Cassidy, senador republicano por Luisiana, celebró una audiencia sobre los fármacos el 14 de enero. Los legisladores republicanos pidieron normas más estrictas, mientras que los demócratas abogaron por un fácil acceso a los medicamentos.
Recibe las principales noticias de ACI Prensa por WhatsApp y Telegram
Cada vez es más difícil ver noticias católicas en las redes sociales. Suscríbete a nuestros canales gratuitos hoy:
Cassidy, quien es médico de profesión, instó al secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert Kennedy Jr., y al comisionado de la FDA, Martin Makary, a completar la revisión de seguridad de la mifepristona prometida durante sus audiencias de confirmación.
"Los miembros republicanos de este comité y muchos otros senadores esperan una respuesta", declaró Cassidy. "Como mínimo, las salvaguardas previas para las consultas presenciales deben restablecerse de inmediato", indicó.
Cassidy expresó su preocupación por la desregulación de la mifepristona bajo los mandatos de los expresidentes Barack Obama en 2016 y Joe Biden en 2023, y afirmó que ello ha perjudicado la seguridad de las mujeres.
En 2016, la FDA redujo de tres a una la cantidad de visitas médicas presenciales obligatorias para obtener mifepristona y en 2023 las eliminó por completo. En 2016, la FDA dejó de exigir a los médicos que informaran sobre los eventos adversos y eliminó las normas que exigían que la mifepristona fuera dispensada por un médico y administrada en el consultorio.
Otra modificación normativa en 2016 eliminó la visita de seguimiento obligatoria y otro cambio normativo en 2023 autorizó la entrega del medicamento por correo.
"Solo mediante un examen médico adecuado, un médico puede determinar la edad gestacional de un bebé, garantizar que una mujer no tenga un embarazo ectópico y asegurarse de que el aborto no ponga en peligro su fertilidad futura", afirmó Cassidy. “Soy médico, y si la primera regla es no hacer daño, la forma en que funcionan las cosas hoy en día tiene el potencial de causar mucho daño”, añadió.
En declaraciones a EWTN News Nightly antes de la audiencia, Cassidy dijo: “Hay algunas mujeres con mayor riesgo de complicaciones… y el médico, entrevistándola, podría verlo”.
Añadió que la administración del presidente Donald Trump debería suspender el uso de mifepristona o al menos reimponer las medidas de seguridad anteriores.
Un portavoz del HHS afirmó que el departamento “está realizando un estudio sobre los eventos adversos reportados y asociados con la mifepristona para evaluar si el programa de mitigación de riesgos de la FDA continúa brindando la protección adecuada a las mujeres”.
“El proceso de revisión científica de la FDA es exhaustivo y se toma el tiempo necesario para garantizar que las decisiones se basen en la ciencia de referencia”, declaró el portavoz. “El doctor Makary mantiene ese estándar como parte del compromiso del Departamento con una revisión rigurosa y basada en la evidencia”, afirmó.
La doctora Monique Chireau Wubbenhorst, ginecóloga y obstetra en ejercicio y asistente de investigación del Centro de Ética y Cultura de Notre Dame, testificó ante el comité sobre los posibles daños de la mifepristona y los riesgos adicionales causados por la desregulación.
"Los diferentes riesgos asociados con el aborto son sangrado, infección, hemorragia y la necesidad de transfusión", dijo, y agregó que tomar medicamentos abortivos durante un embarazo ectópico no diagnosticado puede poner en peligro la vida.
Además de los riesgos médicos, Wubbenhorst también afirmó que la falta de supervisión agrava los problemas de trata de personas, abuso sexual infantil y violencia doméstica. "Se sabe que los abusadores obligan a las mujeres a tragar pastillas abortivas, las ponen en sus bebidas y se las insertan en el cuerpo", afirmó.
La fiscal general de Luisiana, Liz Murrill, declaró a los senadores que la desregulación de la administración Biden fue una decisión "puramente política", no médica, y habló sobre las mujeres que en ese estado que fueron obligadas a tomar mifepristona y sobre casos de efectos adversos que atribuye a la desregulación.
"Algunos ejemplos de Luisiana incluyen el caso de una mujer que fue obligada a abortar el bebé que deseaba, con múltiples ejemplos de ello, por parte de sus parejas o padres; el de una mujer embarazada que tomó pastillas... que le enviaron por correo a las 20 semanas de gestación y terminó en urgencias mientras su bebé fue abandonado en un contenedor de basura; y, en cuanto a otro embarazo de 20 semanas, el bebé fue encontrado recuperado en un inodoro", declaró.
El año pasado, Murrill demandó a la FDA por la desregulación después de que una residente, Rosalie Markezich, afirmara que su novio la obligó a tomar una pastilla abortiva que recibió por correo.
Los legisladores demócratas rechazaron las peticiones de regulaciones más estrictas. El miembro de mayor rango, Bernie Sanders, independiente de Vermont, afirmó que la reunión "no trata sobre la seguridad de un medicamento" y señaló que grupos médicos como la Asociación Médica Estadounidense avalan su seguridad.
"Se trata del esfuerzo constante de mis amigos del Partido Republicano por negar a las mujeres de este país el derecho fundamental a controlar sus propios cuerpos", declaró Sanders. "De eso se trata esta audiencia", afirmó.
Nisha Verma, ginecóloga-obstetra y miembro de Physicians for Reproductive Health, testificó que los medicamentos son seguros para las mujeres y pueden ayudarlas a recuperarse de un aborto espontáneo. Afirmó que sus pacientes que sufren abortos espontáneos "están en riesgo" debido a las restricciones en ciertos estados.
"Mis pacientes están en riesgo debido a las restricciones al aborto y los recortes a Medicaid", declaró. "Están en riesgo —añadió— debido a la disminución de la financiación a las clínicas que ofrecen atención preventiva y pruebas de detección del cáncer, y al temor de que puedan ir al hospital de forma segura debido a su estatus migratorio".
Kennedy ordenó una revisión de la mifepristona el año pasado y el gobierno federal aún no ha restablecido ninguna protección para el medicamento. En su lugar, la FDA aprobó una versión genérica de la mifepristona en octubre, lo que provocó la reacción negativa de legisladores republicanos y organizaciones provida.
Artículo publicado originalmente por EWTN News. Traducido y adaptado por el equipo de ACI Prensa.




