El Gobierno de Israel anunció que, a partir de este jueves 1 enero de 2026, impide operar en Gaza y Cisjordania a más de 30 ONG, entre ellas Cáritas Jerusalén, al no renovarles los permisos exigidos por un nuevo y controvertido sistema de registro impulsado por motivos de seguridad.
El anuncio fue realizado este martes por el Ministerio de Asuntos de la Diáspora y Lucha contra el Antisemitismo, un día antes de que expirara el plazo fijado para completar el nuevo registro obligatorio.
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Las autoridades israelíes sostienen que la medida responde a la necesidad de impedir “la explotación de los marcos humanitarios con fines terroristas” y de garantizar “los estándares de seguridad y transparencia requeridos”.
Según el Ministerio, liderado por Amijai Chikli, alrededor de un 15 % de las organizaciones afectadas no entregaron a las autoridades israelíes “información completa y verificable sobre sus trabajadores”, uno de los aspectos más sensibles del nuevo sistema, que exigía datos detallados del personal —incluidos empleados palestinos—, de las fuentes de financiación y de las estructuras operativas.
Entre los requisitos más controvertidos del registro figuraba la obligación de que las organizaciones y sus empleados reconocieran a Israel como Estado judío y democrático, así como el compromiso de no promover acciones legales contra militares israelíes ante tribunales internacionales.
El Patriarcado Latino de Jerusalén defiende Cáritas Jerusalén
En este contexto, el Patriarcado Latino de Jerusalén salió en defensa de Cáritas Jerusalén mediante una nota firmada por su portavoz, Farid Jubran.
En el comunicado se recuerda que Cáritas Jerusalén es una organización humanitaria y de desarrollo que opera bajo la égida de la Asamblea de los Ordinarios Católicos de Tierra Santa y que, en Israel, tiene el estatus de “persona jurídica eclesiástica”, reconocido por el Estado israelí a través del Acuerdo Fundamental de 1993 y del Acuerdo de Personalidad Jurídica de 1997, firmados con la Santa Sede.
El Patriarcado Latino de Jesuralén subrayó además que Cáritas Jerusalén “no ha iniciado ningún procedimiento de nueva registración ante las autoridades israelíes”. Además, afirmó que la organización “continuará sus operaciones humanitarias y de desarrollo en Gaza, en Cisjordania y en Jerusalén, de conformidad con su mandato”. La nota añade que Cáritas Internationalis, de la que Cáritas Jerusalén es miembro, no lleva a cabo intervenciones directas dentro de Israel.
La decisión de impedir operar a lasa organizaciones humanitarias se produce poco después de que el Patriarca Latino de Jerusalén, el Cardenal Pierbattista Pizzaballa, visitará la Franja de Gaza, donde más del 80% de los edificios han quedado destruidos tras la ofensiva israelí.
El purpurado italiano, franciscano y máxima autoridad católica en Tierra Santa, concedió una entrevista a los medios vaticanos en la que advirtió de que “muy pocos gazatíes pueden permitirse comprar alimentos”.
Sin trabajo ni ingresos, la mayoría depende de la ayuda humanitaria, que —gracias a las agencias internacionales— “finalmente está llegando”, dijo.
Las restricciones a las ONG sobrevolaban desde hace meses. El plazo para cumplir con el nuevo registro fue prorrogado de septiembre al 31 de diciembre, mientras las organizaciones intentaban negociar sus términos en medio de un contexto de emergencia humanitaria.
Aunque Israel ha levantado parcialmente algunas restricciones en las últimas semanas, sigue limitando la entrada de ayuda humanitaria en la Franja, incluso por debajo de los compromisos adquiridos en el alto el fuego de octubre.



