En 1936, en la ciudad de Itabi (estado de Sergipe, Brasil), un grupo de hombres comenzó a reunirse para rezar el Rosario, entre ellos Antônio Menezes de Souza, conocido como “señor Tutu”. De aquel grupo nació el movimiento del Rosario de Hombres, hoy presente en todo Brasil. Y de la vida de fe y oración del señor Tutu nacieron dos hijos sacerdotes, Manoel Luiz Rodrigues de Sousa y Antônio Rodrigues de Sousa, ambos de la Diócesis de Propriá, en Sergipe.

"Mi padre sólo tenía 16 años. En aquella época se hacían las llamadas santas misiones con los frailes. Fray Peregrino [un capuchino] fue a predicar la santa misión en Itabi y, al final de las misiones, dejó que los hombres rezaran el Rosario todos los meses. Era un 8 de septiembre", señaló el P. Manoel Luiz a ACI Digital, agencia en portugués del Grupo ACI.

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El sacerdote contó que el grupo de hombres "comenzó a reunirse para rezar el Rosario como el fraile había pedido" y "hoy, es algo que realmente se ha hecho costumbre en la ciudad".

De hecho, desde 1936 hasta hoy, el Rosario de Hombres se ha extendido por todo Brasil y se ha organizado como movimiento nacional, con Mons. Gil Antônio Moreira, Arzobispo de Juiz de Fora en el estado de Minas Gerais, como prelado de referencia. Según la secretaria general del Rosario de Hombres en Brasil, Glayson Lozer, "se estima que más de 1 millón de hombres forman parte de esta inmensa familia mariana".

En abril de 2023, se aprobó la ley 14.558, que crea el Día Nacional del Rosario de Hombres, que se celebrará todos los 8 de septiembre, en la fiesta de la Natividad de Nuestra Señora y fecha en la que se fundó el primer grupo de Rosario de Hombres en Itabi.

Todos los años, el movimiento organiza también la Peregrinación Nacional del Rosario de Hombres al Santuario de Aparecida, en el estado de Sao Paulo, la mayor peregrinación que recibe el santuario cada año. En 2023 participaron más de 70.000 personas.

Este año, en su 16ª edición, la peregrinación tendrá lugar del 23 al 25 de febrero, con el tema "Rosario de Hombres: celebrando la Palabra de Dios en la Casa de la Madre", y el lema "Tu palabra es la luz de mi camino" (Salmo 119). El programa incluye adoración al Santísimo Sacramento al amanecer, confesiones, Misas, charlas, procesiones y rezo del Rosario.

Además, durante la procesión luminosa, que tendrá lugar en la noche del viernes 23 de febrero, los miembros del movimiento llevarán un "Rosario gigante", de 70 metros de largo y 170 kg de peso, confeccionado por el grupo Rosario de Hombres de Heliodora, en el estado de Minas Gerais.

Por primera vez, el grupo Rosario de Hombres de Itabi, el primero del país, participará en la peregrinación al Santuario de Aparecida.

Para el P. Manoel, "como resultado de todo esto, Itabi es una ciudad que tiene una vivencia religiosa muy fuerte". Y añadió: "Incluso en mi casa, con unos padres muy religiosos, hay dos sacerdotes, mi hermano pequeño y yo".

"En la Diócesis de Propriá, creada en 1960, fui el primer sacerdote nacido en la diócesis y que se ordenó en la diócesis después de 22 años [en 1982]. Después de mí vino mi hermano y tantos otros que la diócesis tiene un buen número de sacerdotes y vocaciones", afirmó.

"Así que todo empezó allí, con el Rosario, rezando a la Virgen", añadió.

El P. Manoel indicó que su padre, que murió a los 91 años, "no dejó de participar en el Rosario hasta el último momento que pudo, además de ser miembro del apostolado de la oración y muy ferviente en su devoción al Sagrado Corazón de Jesús".

De los nueve hijos que tuvo el señor Tutu, seis eran hombres, y su padre solía llevarlos a todos a rezar el Rosario en la iglesia. "Aquello era sagrado", remarcó el P. Manoel.

Para el sacerdote, "sin duda alguna" el testimonio de vida de su padre y su experiencia de fe y oración fueron un incentivo para su despertar vocacional y el de su hermano.

Además de los sacerdotes Manoel y Antônio, la familia tiene otras vocaciones sacerdotales y religiosas. "Tengo dos primos sacerdotes y una tía religiosa", cuenta el P. Manoel.

Uno de sus primos es el P. José Bernardino de Santana Filho, de la Arquidiócesis de Aracaju, en el estado de Sergipe. El otro, "primo segundo", es el P. Vagner de Souza, de la Diócesis de Santos, en el estado de Sao Paulo.

La tía del P. Manoel, la Hna. Maria de Deus, pertenecía a la congregación de las Hermanas Misioneras de la Inmaculada Concepción de la Madre de Dios, la misma a la que pertenecía Santa Dulce de los Pobres. "Fue compañera de noviciado de Sor Dulce en São Cristóvão (estado de Sergipe)". La Hna. Maria de Deus "vivió casi toda su vida en un hospital de Salvador (estado de Bahía) trabajando como enfermera y convivió con la Hna. Dulce", afirmó el P. Manoel.

"No tengo ninguna duda de que el Rosario ayudará a la familia"

Tras 41 años de sacerdocio, el P. Manoel Luiz señala que en todas las parroquias en las que ha trabajado "existía este movimiento" del Rosario de Hombres. Actualmente se encuentra en la Diócesis de Barreiras, en el estado de Bahía, a donde llegó "hace apenas una semana", para "esta experiencia misionera de servir donde sea necesario".

El sacerdote manifestó que trata de motivar el Rosario de Hombres, "porque con los años se han perdido un poco. Pero trato de mostrarles sus orígenes, animarlos a rezar, guiarlos, estimularlos, porque creo que es algo muy bueno".

"No me cabe duda de que el Rosario ayuda a la familia a estar más unida y a superar los muchos problemas que surgen. La oración no nos exime de los problemas y dificultades, pero nos da la fuerza para superarlos", afirmó.

El P. Manoel Luiz compartió que aún no ha tenido la oportunidad de participar en la peregrinación del Rosario de Hombres, pero espera poder ir algún día. A los “terciarios” [miembros del movimiento] de todo Brasil les dejó un mensaje de perseverancia.

"Lo que les digo a los hombres: perseveren. Aunque sea un grupo pequeño, la levadura siempre es pequeña y la masa más grande, pero si la levadura es buena, contagia a toda la masa y la hace crecer. Perseverancia y la certeza de que la presencia de la Madre de Dios nos fortalecerá y nos mostrará el camino que nos lleva a su Hijo Jesús, porque María nos lleva a Jesús y en Jesús nos encontramos en filiación divina, y por tanto partícipes de la gloria de Dios", concluyó.


Traducido y adaptado por el equipo de ACI Prensa. Originalmente publicado en ACI Digital.