La reciente restauración de un fresco en una antiquísima iglesia barroca del centro de Roma, a pocos metros del consulado español y del Parlamento italiano, derivó en una inesperada controversia después de que uno de los ángeles representados adquiriera un notable parecido con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni.
La figura en cuestión sostiene un pergamino con el mapa de Italia y forma parte de un conjunto de dos ángeles que flanquean el busto de mármol de Humberto II, último rey de Italia, que reinó fugazmente en 1946. El monumento funerario incluye la inscripción “Cristianamente resignado a la voluntad divina”.
El fresco se encuentra en la bóveda de la iglesia de San Lorenzo in Lucina levantada en el siglo IV. En los últimos días, el querubín de rasgos similares a los de Meloni se convirtió en el centro del reclamo inesperado de numerosos visitantes, muchos de los cuales acudían movidos por la curiosidad y no por motivos religiosos.
La propia jefa del Gobierno italiano reaccionó con ironía en redes sociales. En un mensaje publicado en Instagram, acompañado de un emoticono sonriente, escribió: “No, desde luego no me parezco a un ángel”.