Con motivo del Día Internacional de la Fraternidad Humana, que se celebra cada 4 febrero, León XIV lamentó que algunos consideren el sueño de construir la paz como una “utopía desfasada” y resaltó la importancia de la fraternidad como un vínculo universal que une a toda la humanidad, creada a imagen de Dios.
“Debemos proclamar con convicción que la fraternidad humana es una realidad vivida, más fuerte que todos los conflictos, las diferencias y las tensiones.
Es una potencialidad que debe hacerse realidad mediante un compromiso diario y concreto de respeto, de compartir y de compasión”, aseveró el Pontífice cuando se cumplen siete años de la firma del Documento sobre la Fraternidad Humana por el Papa Francisco y el Gran Imán Ahmed Al-Tayyeb en Abu Dhabi (Emiratos Árabes Unidos).
En dicha resolución firmada en 2019, se resalta la importancia de la educación, la concienciación y el respeto a las distintas culturas y religiones. Señala la imperiosa necesidad de velar por las personas, promover la paz y poner fin a la violencia, al extremismo religioso, las guerras y el terrorismo.
“Hoy, la necesidad de fraternidad no es un ideal lejano, sino una urgencia”, afirmó el Pontífice.
En este contexto, pidió recordar que hoy “demasiados de nuestros hermanos y hermanas sufren actualmente los horrores de la violencia y la guerra” y subrayó que “la primera víctima de toda guerra es la vocación innata de fraternidad de la familia humana”