En los debates sobre los cristianos en Oriente Medio, la persecución suele entenderse en sus formas más visibles y dramáticas: creyentes a punta de pistola, iglesias incendiadas, mujeres secuestradas y familias obligadas a convertirse o huir. Esta es la realidad en varios países de la región. Sin embargo, en el Líbano, la situación es diferente. La existencia cristiana se pone en riesgo de maneras mucho más sutiles: mediante la utilización de la tierra y la demografía como arma.
Hicham Bou Nassif, profesor asociado de relaciones internacionales y estudios de Oriente Medio en el Claremont McKenna College y fundador del Movimiento Federal del Líbano, declaró a ACIMENA que en las sociedades estructuradas en torno al conflicto étnico, “hay dos factores estructurales que pueden ayudarte o destruirte: la demografía y la geografía”.
“Los cristianos ya han perdido su ventaja demográfica, y si ahora también pierden su ventaja geográfica —es decir, la propiedad de sus propias tierras—, estarán acabados en la política libanesa. Por eso lo que está sucediendo es peligroso”, señaló.
Alarma persistente sobre las tierras cristianas
La semana pasada, la Liga Maronita advirtió sobre lo que describió como un plan para comprar tierras en varios distritos. Enfatizó que la tierra no es simplemente una mercancía que se compra y se vende, sino parte integral de una identidad histórica y cultural profundamente arraigada que ha moldeado durante mucho tiempo la presencia cristiana en el tejido pluralista del Líbano. Alertó que cualquier venta incontrolada de terrenos, bajo cualquier pretexto, podría conducir a un peligroso desequilibrio demográfico y a la erosión de la presencia histórica, y exigió regulaciones legales para proteger la tierra y evitar transacciones imprudentes o sin un análisis riguroso.
Este fenómeno no es nuevo ni representa un cambio repentino en el panorama libanés. La preocupación por la venta de tierras de propiedad cristiana se ha planteado durante años. Ya en 2007, la Unión Maronita Mundial emitió una declaración contra la venta de terrenos de propiedad de cristianos en varias regiones del país.