“Rosa es la santa siempre joven, aquella que ha suscitado simpatía y empatía en millones de fieles, no solo peruanos, sino de todo el Nuevo Mundo, y cuyo ejemplo y fama se han difundido por doquier”, afirmó Sor Raffaella Petrini, presidenta de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano.
La autoridad vaticana realizó estas declaraciones durante la conferencia titulada “Santa Rosa de Lima, la primera santa del Nuevo Mundo: reflexiones contemporáneas”, celebrada este martes 27 de enero por la tarde en el Aula Magna de la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma.
El encuentro fue organizado por la embajada del Perú ante la Santa Sede en colaboración con la Pontificia Universidad Católica del Perú, con motivo de la próxima inauguración y bendición de una estatua de Santa Rosa de Lima y de un mosaico mariano, donados por la Conferencia Episcopal Peruana (CEP) a los Jardines Vaticanos. Esta ceremonia está prevista para la mañana del sábado 31 de enero.
Durante su intervención, Sor Petrini subrayó que Rosa de Lima estuvo “profundamente comprometida” con la difusión del Reino de Dios y se convirtió en un “apóstol misionero”, sin abandonar la celda que había dispuesto en el jardín de su casa. A su juicio, la santa seguirá mostrando “el rostro joven y sonriente de quien vive en unión con Cristo” a todos aquellos que contemplen la estatua que le será dedicada en los Jardines Vaticanos.
La presidenta de la Gobernación vaticana recordó que la santa fascinó a sus contemporáneos por su extraordinaria belleza y que, al acercarse el final de su vida, a tan solo 31 años, “entró para siempre en la historia de la santidad”.
Sor Petrini destacó además que, gracias a la iniciativa de la CEP, a partir del 31 de enero esa belleza espiritual quedará reflejada en la estatua de la santa peruana que, junto con un mosaico mariano será colocada en los Jardines Vaticanos.