28 de enero de 2026 Donar
Un servicio de EWTN Noticias

El zapatero de los Papas: León XIV “es un hombre sencillo. Quiso los zapatos solo negros”

El pasado 7 de enero pudo entregarle al Papa el modelo definitivo de zapatos/ Crédito: Cortesía Adriano Stefanelli

El zapatero italiano Adriano Stefanelli lleva más de dos décadas poniendo su talento al servicio del Vaticano. El primer Papa a quien le confeccionó un par de zapatos fue a Juan Pablo II, luego vendrían los siguientes pontífices hasta llegar a León XIV. 

Todo comenzó una noche cuando trabajaba concentrado sobre la mesa de su pequeño taller de la ciudad italiana de Novara, desde donde vio por televisión que el pontífice polaco, ya muy debilitado, había sufrido un desfallecimiento durante el Vía Crucis.

“Aquello me impactó profundamente”, recuerda el artesano en conversación con ACI Prensa. “Me pregunté: ¿qué puedo hacer yo por él? Y pensé: si sé hacer zapatos, le haré unos zapatos”, afirmó.

El primer Papa a quien le confeccionó unos zapatos fue a Juan Pablo II en 2004. Crédito: Cortesía Adriano Stefanelli

Sin contactos ni intermediarios, calculó su número de cabeza, observando la complexión física del Pontífice, y optó por un 44. Diseñó un modelo especialmente blando, forrado en esponja para garantizar la máxima comodidad y los mandó al Vaticano. “Le quedaban perfectos. Fue algo extraordinario”, explica.

Era el año 2004. Aquel primer par de zapatos se conserva hoy en el Museo de Castel Sant’Angelo, en la Ciudad del Vaticano, como testimonio de la confianza que han depositado en este artesano, de una pequeña localidad del norte de Italia, los pontífices desde entonces.

Estos zapatos rojos de San Juan Pablo II están conservados en un museo cerca del Vaticano. Crédito: Cortesía Adriano Stefanelli

Benedicto XVI y los famosos mocasines rojos

Tras la muerte de Juan Pablo II, el entonces secretario del Papa polaco, Mons. Stanisław Dziwisz, preguntó a Stefanelli si deseaba continuar con su labor de zapatero para el Papa Benedicto XVI. Desde el Vaticano le confirmaron su número, el 42, y se puso manos a la obra.

Así nacieron los célebres mocasines rojos de Benedicto XVI, que acabaron dando la vuelta al mundo. La revista estadounidense Esquire llegó incluso a nombrarlo “el hombre más elegante del planeta”. Lo que pocos saben es que su llamativo color no obedecía a un capricho estético, sino a una tradición que entronca con los emperadores de Bizancio.

Para la Iglesia Católica, el rojo cereza ha simbolizado siempre la sangre de los mártires que dieron su vida por Cristo. “Eran completamente lisos. El estilo estaba en la forma y en el color”, asegura el zapatero.

La diferencia de los zapatos del Papa polaco y del alemán, aclara a continuación, no estaba en la calidad —siempre máxima—, sino en los pequeños detalles: “Juan Pablo II quería media suela de goma; Benedicto XVI, solo cuero”.

Recibe las principales noticias de ACI Prensa por WhatsApp y Telegram

Cada vez es más difícil ver noticias católicas en las redes sociales. Suscríbete a nuestros canales gratuitos hoy:

WhatsApp Telegram
Stefanelli entrega los mocasines rojos a Benedicto XVI. Crédito: Cortesía Adriano Stefanelli

Con el Papa Francisco la situación fue distinta. Sus problemas ortopédicos le impedían usar calzado tradicional. “Yo no hago zapatos ortopédicos”, explica Stefanelli, “así que le fabriqué unas pantuflas para que pudiera andar por casa en el Vaticano con el escudo pontificio bordado”.

“Fue un gesto simbólico”, agrega.

León XIV: sencillos y negros

El encargo más reciente ha sido para León XIV. Stefanelli le llevó en agosto dos pares de zapatos blancos, forrados de amarillo y con ribetes del mismo color, en alusión a los tonos vaticanos. “No le gustaron mucho”, admite. “Es un hombre sencillo. Quiso los zapatos solo negros”, revela.

El Papa le indicó entonces su número: 9,5 americano, equivalente a un 42,5 italiano. El artesano volvió a rehacer el modelo respetando los deseos del Papa y el 7 de enero le entregó personalmente los zapatos definitivos.

Estos son los zapatos blancos que rechazó León XIV. Crédito: Cortesía Adriano Stefanelli

“Esta vez quedó muy contento. Estuvimos hablando unos quince minutos. Me disculpé por los blancos, pero él lo tomó con naturalidad”, recuerda.

Artesano del calzado y defensor apasionado de los oficios tradicionales, Stefanelli representa una Italia que se resiste a desaparecer. “Hoy todo es tecnológico”, lamenta. “Los jóvenes ya no quieren ser zapateros, carpinteros o sastres. Les das un móvil o un ordenador y lo hacen todo, pero ya no saben crear algo con las manos”, remacha.

El Papa y Adriano Stefanelli. Crédito: Vatican Media

Fabricar un zapato desde cero es un proceso largo y minucioso. “Está la piel para la pala, el cuero para la suela, el material del tacón y las forras interiores”, explica. “Todo tiene que ensamblarse a mano para dar vida a una sola pieza”, dice.

Cada par de zapatos requiere entre 15 y 20 días de trabajo, utilizando pieles naturales de primera calidad: becerro, vaquetilla y otras curticiones nobles.

Las Mejores Noticias Católicas - directo a su bandeja de entrada

Regístrese para recibir nuestro boletín gratuito de ACI Prensa.

Click aquí

“No es producción en serie”, subraya al destacar que cada modelo es único.

Entre sus clientes también ha estado Michele Obama. Crédito: Cortesía Adriano Stefanelli

El prestigio de Stefanelli no se limita al Vaticano. Entre sus clientes han figurado George W. Bush, Barack Obama y Michelle Obama, además de los patriarcas de Constantinopla y de Moscú.


Dona a ACI Prensa

Si decides ayudarnos, ten la certeza que te lo agradeceremos de corazón.

Donar