Open Doors, organización internacional dedicada a sostener a los cristianos que sufren discriminación y persecución en el mundo, denuncia en su informe de 2026 que los cristianos en Nicaragua “están siendo cada vez más silenciados”, bajo la dictadura de Daniel Ortega y su esposa y copresidenta, Rosario Murillo.
Hace unos días, Open Doors publicó su informe titulado World Watch List 2026, en el que se consigna los 50 países del mundo en donde los cristianos sufren más persecución a causa de su fe. Nicaragua está en el puesto 32.
“Los creyentes que alzan su voz contra el gobierno por cuestiones como violaciones de derechos humanos se han enfrentado a vigilancia, intimidación y encarcelamiento. Algunos incluso se enfrentan al exilio y la pérdida de la ciudadanía”, señala el informe publicado en inglés.
Mientras tanto, “las iglesias y otras instituciones cristianas (como escuelas y organizaciones benéficas) son consideradas una amenaza para el régimen. Se les han confiscado bienes, se han interrumpido y prohibido actividades, y se han vandalizado edificios. En lugar de ser vistos como una parte valiosa del tejido social del país, muchos cristianos son vistos como ‘agentes desestabilizadores’”, prosigue el texto.
Open Doors resalta además que “esta creciente asfixia de las libertades cristianas se remonta a 2018, cuando estallaron protestas a nivel nacional contra el gobierno. Esto empeoró tras las elecciones de 2021 y la reforma constitucional de 2025. Ambas se han utilizado para introducir cambios legales que justifiquen aún más la represión de las voces disidentes, lo que incluye un mayor silenciamiento de la Iglesia”.