Al concluir su primer consistorio extraordinario el 8 de enero, el Papa León XIV recordó que la misión de los cardenales radica en ser "testigos intrépidos de Cristo y su Evangelio en la ciudad de Roma y en las regiones más lejanas", como manda el Rito de Creación de Cardenales.
En ese sentido, aseguró que el sentido del consistorio —que tuvo lugar entre el 7 y el 8 de enero— fue “expresar la misión de la Iglesia y llevarla a cabo juntos, en comunión”, por lo que agradeció la presencia de todos los cardenales y aseguró que el Espíritu Santo “ha derramado generosamente sus dones multifacéticos”, durante la reunión.
“Durante estos dos días, utilizamos un método sencillo, aunque no necesariamente fácil, que nos permitió encontrarnos y conocernos mejor. Personalmente, sentí una profunda comunión y sintonía con todos ustedes, y entre las numerosas contribuciones”, dijo.
“También experimentamos la sinodalidad, no como una técnica organizativa, sino como una herramienta para crecer en la escucha y las relaciones. Y, sin duda, debemos continuar y profundizar estos encuentros”, agregó el Santo Padre en su intervención final, publicada este sábado por la Oficina de Prensa del Vaticano.
Jesucristo al centro y el Concilio Vaticano II como eje del camino eclesial
El Papa León aseguró que Jesucristo es “el centro de nuestra misión”. Cada uno de los 170 cardenales que participaron del consistorio, continuó, saben bien “que Jesucristo es el centro. Queremos proclamar su Palabra, y de ahí la importancia de vivir una auténtica vida espiritual que pueda dar testimonio en el mundo actual”.