El Papa Francisco recordó este 22 de octubre que el “estilo de Dios” es “cercanía, ternura, compasión”, con el que se puede sembrar “semillas del Evangelio en la verdadera frontera del mundo, que es el corazón humano”.

Al recibir en audiencia a la "Comunidad Frontera", que atiende y da residencia a niños y jóvenes pobres en el sur de Italia, el Santo Padre destacó que “en esta comunidad vemos la impronta de dos carismas: el de San Francisco de Asís y el del Beato Giuseppe Puglisi”.

“Un antiguo carisma conocido por todos, el franciscano, que en la Iglesia se ha convertido en un gran árbol con muchas ramas; y un carisma muy reciente, el del sacerdote mártir don Pino, que dio su vida por amor a su pueblo y especialmente a sus hijos”, recordó.

El Beato Giuseppe “Pino” Puglisi fue un valiente defensor de los niños que la mafia usaba al sur de Italia para el tráfico de drogas. El crimen organizado lo asesinó el 15 de septiembre de 1993, y fue beatificado el 25 de mayo de 2013.

El Papa destacó que “tanto Francisco como Don Puglisi vivieron el Evangelio en la ‘frontera’. Pero tengamos cuidado: esta palabra puede convertirse en un eslogan, quizás de moda”.

“No, no queremos que sea eso. “Frontera” es el estilo de Jesucristo, que a pesar de ser Dios, vino a nuestro encuentro, oveja descarriada, perdida y sin esperanza”, expresó.

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“La frontera no es un eslogan, queridos hermanos y hermanas, es una forma de vida”, reiteró.

Al finalizar su mensaje, el Papa Francisco les pidió “nunca perder su estilo, el estilo de Dios: cercanía, ternura, compasión. Este es el estilo de Dios, así sembrarán semillas del Evangelio en la verdadera frontera del mundo, que es el corazón humano”.