El Obispo de Orihuela-Alicante (España), Mons. José Ignacio Munilla, ha advertido dos riesgos que podrían afrontar los fieles al posicionarse ante la sinodalidad: olvidar la apostolicidad o rechazar el tesoro que contiene.
En el curso del programa Sexto Continente, que el prelado dirige en Radio María España, Mons. Munilla afirmó que “a veces, en nombre de la sinodalidad se están diciendo muchas tonterías”, porque se hace de ella un “sinónimo de olvido de la apostolicidad de la Iglesia, de una especie de horizontalidad, como si la Iglesia fuese una asamblea sindical”.
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Esta actitud “hace daño a muchos fieles”, de tal manera que “algunos católicos incluso caen en la trampa de rebotarse contra la sinodalidad, rechazar el tesoro de la sinodalidad”.
En este sentido, el prelado añadió que el valor de la sinodalidad está en que “es aprender a caminar juntos, es acoger los dones del Espíritu para conformar la sinfonía del cuerpo místico de Cristo”.
Sin embargo, Mons. Munilla lamentó que “por desgracia, algunas llamadas asambleas sinodales están sirviendo para desempolvar los viejos errores de mayo del 68 en el ámbito eclesiástico”, como si fuese “una metástasis” de esos planteamientos teológicos “mezcla de liberalismo y marxismo” que, recordó el prelado, “fueron fundamentalmente contestados desde el Catecismo de la Iglesia Católica”.
El obispo español hizo estas consideraciones como introducción ante las peticiones de algunos oyentes que le alertaron sobre una conferencia pronunciada por el sacerdote marianista Eduardo Arens, de origen alemán pero criado en Perú.
Educado en el Colegio Champagnat de la Compañía de María, en la que ingresó en 1961, Arens mantuvo durante años una disputa con el hoy Arzobispo Emérito de Lima, Cardenal Juan Luis Cipriani, quien le retiró en 2009 la missio canónica para enseñar en el Instituto Teológico de Lima.
Refutación de las tesis del teólogo Eduardo Arens
Según refiere Mons. Munilla, Arens contrapuso en su conferencia “la ortodoxia a la ortopraxis” y presumió “de haber sido advertido” por la Congregación para la Doctrina de la Fe (hoy Dicasterio).
El obispo español señala que “la tesis de partida errónea de este autor” consiste en afirmar que “se ha confundido evangelizar con catequizar”, equiparando la catequesis a un adoctrinamiento.
Aunque se pueda decir que “en toda afirmación hay una parte de verdad”, Mons. Munilla señala “un error de base, que es desligar la evangelización de cualquier enseñanza objetiva”, lo que se trata de “una contraposición absurda” a juicio del prelado.
Además, el prelado español señala también que el teólogo marianista niega “una escatología del más allá” y reduce el mensaje de Jesús a “intentar humanizar este mundo”, ridiculizando el cielo y el infierno y “negando la realidad del estado de salvación o de condenación”, lo que supone “vaciar completamente de contenido la predicación de Cristo”.
A este respecto, Mons. Munilla detalló que en los evangelios “hay 22 pasajes donde Jesús habla de una salvación o la condenación eterna. Y si incluimos las parábolas del juicio final, hay alrededor de 30 o 32 pasajes en los que en los evangelios se habla de la salvación o perdición del hombre”.
Asimismo, señala que Arens sostiene que la muerte de Cristo se explica sólo por su enfrentamiento con los poderes fácticos de su tiempo, no como sacrificio redentor.
A este respecto, Mons. Munilla afirma que para refutar este error doctrinal sólo hay que remitirse al pasaje de la institución de la Eucaristía, cuando Jesús dice: “Este es mi cuerpo que se entrega por vosotros, esta es mi sangre que es derramada por el perdón de los pecados”.
El prelado también reprocha que Arens entienda el sacrificio de Cristo como una muestra de “un dios sádico que acepta la sangre de su Hijo”, cuando se trata, según enseña la Iglesia Católica, de “la prueba inequívoca del amor con el que Cristo responde a la voluntad del Padre, con el que Cristo muestra su deseo de redimirnos”.
A lo largo del programa, el prelado afirmó de Arens que “no se pueden decir más barbaridades en menos tiempo” y rebatió otras afirmaciones que ridiculizan “el hecho de que el pecado ofenda a Dios” o que Cristo “no quiso fundar una religión, una Iglesia”.
Tras estas consideraciones, apreció Mons. Munilla, “el problema siempre es fundamentalmente cristológico” que implica “no confesar quién es Jesús”, de donde se derivan las herejías que niegan su divinidad o su humanidad.
“¡Cuánto daño se puede hacer a la fe de los sencillos diciendo tantas tonterías!”, añadió Mons. Munilla en el desarrollo de las explicaciones frente a las afirmaciones de Arens, en las que también reivindicó al teólogo protestante Rudolf Karl Bultmann, que Mons. Munilla identificó como el “padre de la teología racionalista” y el “teólogo de la desmitificación”.
Por último, Mons. Munilla acusó a Arens de no atreverse a hablar en público de la aplicación de estos principios a la Virgen María, lo que implica negar su virginidad, porque entonces "saltan todas las alarmas” en su audiencia, de la que presume “una capacidad limitada para poder entender todas estas disquisiciones teológicas”.
“La fe mariana termina siendo un punto clave para discernir dónde están las herejías”, pues "para poder pasar un test de catolicidad, basta hacer algunas preguntas sobre lo que esta persona piensa de la Virgen María”, concluyó.




