El primer Obispo de la Diócesis de Stella Maris en República Dominicana, Mons. Antonio Ruiz de la Rosa, aseguró que aunque el Jubileo ha concluido con el cierre de la Puerta Santa, la misericordia de Dios “no se cierra nunca”.
“Hoy es un día grande. Parece que todo se acabó y que el Papa cerró la puerta y guardó la llave (…) Y si la puerta está cerrada, ¿se puede entrar? No. Si usted no encuentra la llave, se le complica, ¿verdad? Pero resulta que es todo lo contrario: la puerta de la Misericordia no se cierra nunca”, dijo el obispo en la Misa que celebró el domingo 11 de enero en la catedral local.
Recibe las principales noticias de ACI Prensa por WhatsApp y Telegram
Cada vez es más difícil ver noticias católicas en las redes sociales. Suscríbete a nuestros canales gratuitos hoy:

Según una nota de la Diócesis de Stella Maris, erigida por el Papa León XIV en agosto de 2025, la jornada del domingo en Santo Domingo Este comenzó con una peregrinación desde el obispado hasta la catedral, encabezada por Mons. Ruiz, acompañado de sacerdotes, religiosos y laicos.
En la homilía de la Misa por el Bautismo del Señor, el obispo, consagrado el pasado 8 de noviembre, explicó que Jesús ha abierto el cielo para todos y ha enviado al Espíritu Santo para que acompañe a la Iglesia en su peregrinar.

“Somos enviados para ser luz del mundo”, subrayó, e indicó que “un cristiano católico no puede estar triste, no puede vivir sin esperanza, porque la esperanza es Jesucristo. Y por eso tengo que comunicarlo, después de que este jubileo nos ha dejado tantas gracias y tantos premios”.
Tras recordar que su diócesis no existía al inicio del Jubileo en diciembre de 2024, el prelado dominicano dijo que cada fiel debe ser “una estrella del Señor, usted tiene que brillar. Pero no es cualquier estrella: la Virgen se equipara a esa estrella, que guía a los que están en el mar cuando no existían internet ni satélites; miraban una estrella que siempre marca el norte, que siempre indica dónde está el rumbo”.

Del mismo modo, “la Stella Maris nos lleva a puerto seguro, nos indica siempre dónde está Jesucristo, que es el sol radiante de nuestras vidas. Por eso, el compromiso es grande: hacerlo hoy, en medio de todos ustedes, para que brille Jesús en el corazón de todos nuestros fieles”.
Para concluir, el prelado hizo votos para que las puertas de la Iglesia local “estén siempre abiertas para que el que lo desee entre. Y después de entrar, se quede en nuestra Iglesia para siempre”.




