La comunidad de exclarisas de Belorado, declarada cismática tras un proceso canónico en 2024, ha sufrido otra baja, la de Sor Myriam (Zaida Pinar), quien cocinaba en su restaurante de clausura que cerró sus puertas el pasado diciembre sin fecha de reapertura conocida. 

Según detalló en un comunicado su portavoz, Francisco Canals, la exreligiosa católica se habría acogido "a la figura canónica de ausencia comunitaria, como consecuencia del profundo desgaste físico, psíquico y emocional derivado de la presión mediática, legal y judicial que viene sufriendo desde hace meses”. 

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“Sor Miryam es una excelente cocinera clarisa, ella buscará trabajo en alguna cocina y es labor de todos buscarle un trabajo y darle una oportunidad para que tenga una vida laboralmente integrada”, añadió Canals.  

El portavoz de la comunidad cismática afirmó además que “esta decisión no supone en ningún caso un abandono de la vida religiosa, ni una exclaustración, ni una ruptura con la comunidad”. 

De las 16 religiosas que formaban la comunidad de Belorado, antes de que la exabadesa liderase el proceso cismático en mayo de 2024, ya sólo quedan ocho.  

La primera en abandonar fue Sor Amparo, quien se mostró desde el primer momento en contra de las decisiones de la superiora y salió del convento tres días después de publicarse el manifiesto sedevacantista.  

En septiembre de 2024, Sor Paz (María Teresa Roca Peinado), vicaria de la comunidad excomulgada, también decidió salir de Belorado por desavenencias con la exabadesa, con quien había liderado el movimiento cismático. No se ha informado de que se haya reintegrado.  

El pasado 18 de diciembre, tras varios intentos, las cinco hermanas mayores fueron sacadas del Monasterio de Orduña, al que habían sido trasladadas por las cismáticas. Tras pasar por el hospital, la mayoría de ellas, alguna centenaria, pasó la Navidad en otros conventos de clarisas. 

Según ha confirmado la Oficina del Comisario Pontificio a ACI Prensa, una de las hermanas mayores, Sor Getsemaní, falleció el pasado 9 de enero a los 89 años.

"El Comisario Pontificio, de acuerdo con el Monasterio de Castil de Lences, con la Federación de Clarisas Nuestra Señora de Aránzazu y con sus familiares, acordó celebrar el funeral el domingo, 11 de enero, por la mañana, en la intimidad de la comunidad que la ha cuidado y de su familia", explican las mismas fuentes.

Futuro incierto del "restaurante de clausura"

La última en abandonar la comunidad, Sor Myriam, ingresó a los 18 años y llevaba 23 en el convento. Dadas sus habilidades como cocinera, fue designada para dirigir los fogones del “restaurante de clausura” Santa María del Chicu en Arriondas (Asturias), que la comunidad cismática abrió en el mes de marzo. 

El pasado 23 de diciembre, a través de su cuenta en Instagram, el restaurante anunció su cierre “por vacaciones”, sin que hasta la fecha se haya anunciado su reapertura. El 8 de enero afirmaron que “lo anunciaremos en los próximos días la apertura con novedades”.  

Estas novedades están relacionadas sin duda con la salida de Sor Myriam, ya que, además su madre y una hermana se habían desplazado a Arriondas para atender las mesas, ya que las exclarisas no salían de la cocina. 

A la espera de la ejecución de la orden de desahucio 

Por otro lado, las exclarisas están a la expectativa de que se ejecute la orden de desahucio dictada por la Plaza Nº 1 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Briviesca, fijada para el próximo 10 de febrero.  

El portavoz de las excomulgadas ha confirmado a ACI Prensa que “no les ha llegado la notificación” y que, en todo caso “desde que llegue son 30 días”, por lo que podría retrasarse su salida de Belorado.  

ACTUALIZADO el 12 de enero de 2026 a las 14:28 GMT+1 con las novedades del caso.