Cada día, a las 20:00 horas, una gran campana resuena en la localidad italiana de San Remo en memoria de los niños abortados en el vientre materno.
Esta iniciativa forma parte de “La voz de los no nacidos”, un proyecto que se inició en Polonia en 2020 de la mano de la Fundación “Sí a la Vida”. Desde entonces, estas campanas han repicado en diferentes países del mundo e incluso han sido bendecidas por los pontífices.
Actualmente hay campanas en países como Polonia, Ucrania, Ecuador y Zambia, y cada vez son más las naciones interesadas en esta iniciativa que pretende dar voz a los que desgraciadamente ya no la tienen.
Entre ellos se encuentra el Obispo de Ventimiglia-San Remo, Mons. Antonio Suetta, quien ha defendido con valentía esta iniciativa a pesar de la firme oposición del concejal y otros miembros del sindicato italiano.
La primera campanada desde el campanario de Villa Giovanna d’Arco en San Remo, sede de la diócesis, sonó el pasado 28 de diciembre de 2025, memoria litúrgica de los Santos Mártires Inocentes.
Desde entonces, el prelado italiano ha sido objetivo de numerosos ataques, especialmente del Partido Democrático y de la izquierda, como el consejero regional Enrico Ioculano, el concejal municipal Eduardo Verda y la representante de Ventimiglia Progressista, Maria Spinosi.