El Arzobispo Paul Coakley afirmó que la inmigración sigue siendo una "prioridad muy alta" para la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB).
En una entrevista del 30 de enero con "EWTN News In Depth", Mons. Coakley habló sobre "los disturbios que se están produciendo en nuestras ciudades, en particular en Minneapolis, y el brote de violencia" tras la reciente muerte de Alex Pretti, el hombre asesinado a tiros el 24 de enero por agentes federales.
El incidente marcó la segunda muerte a manos de agentes federales en la ciudad. Renee Good fue asesinada a tiros el 7 de enero por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos. Tras la muerte de Pretti, Mons. Coakley hizo un llamado a sus hermanos obispos y sacerdotes de todo el país para que ofrecieran una Hora Santa por la paz.
"Creo que, en vista de la ira y las reacciones violentas que se están produciendo... nos sentimos impulsados a intentar cambiar el tono de las conversaciones y a llamar a la gente, no necesariamente a evitar cualquier tipo de testimonio público, sino a llamar a la gente a dar testimonio mediante la oración", dijo.
El llamado es a “traerlo todo al Señor en la Sagrada Eucaristía, a pedir la gracia y la presencia de Dios, su valentía y su guía mientras abordamos situaciones muy difíciles y desafiantes sobre el terreno", dijo.
El debate actual sobre el ICE y las fuerzas del orden "es un problema que simplemente no podemos evitar", dijo Mons. Coakley. La situación está "afectando a mucha gente, tanto migrantes como inmigrantes, pero también a las fuerzas del orden".