Unas 350.000 personas se han registrado para venerar las reliquias de San Francisco de Asís, en la primera exhibición pública de los restos corporales del amado santo.
Del 22 de febrero al 22 de marzo, la Basílica Inferior de San Francisco, en Asís, recibirá a peregrinos de todo el mundo que acudirán a la ciudad italiana para rezar ante el cuerpo del hombre a quien la tradición eclesial ha descrito como “el espejo viviente del Evangelio”.
El evento marca un momento de gran importancia histórica y espiritual en el 800º aniversario de la muerte del santo: por primera vez, su cuerpo será trasladado desde su lugar de descanso en una capilla subterránea y colocado frente al altar papal en la Basílica Inferior. De este modo, la iglesia custodiará durante un mes un “tesoro revelado”, concediendo a los peregrinos tiempo para la veneración y la oración.
El Papa León XIV ha proclamado un año jubilar especial para San Francisco de Asís con ocasión del 800º aniversario de su muerte. El año se extenderá hasta el 10 de enero de 2027, durante el cual los fieles podrán obtener una indulgencia plenaria.
Un cuerpo oculto durante siglos
Tras su muerte en 1226, San Francisco fue enterrado bajo el altar mayor de la Basílica Inferior, en un lugar de difícil acceso, con el fin de impedir cualquier intento de robar sus restos. Su cuerpo permaneció oculto allí durante siglos hasta que fue descubierto en la noche del 12 al 13 de diciembre de 1818. Tras un examen oficial de la tumba en 1819, se confirmó la identidad de los restos del Pobre de Asís.