El Arzobispo de Los Ángeles, California (Estados Unidos), Mons. José H. Gómez, elogió una legislación migratoria que proporcionaría protecciones para personas sin estatus migratorio legal.
El proyecto de ley (HR 4393), que no establecería un camino directo hacia la ciudadanía, daría a las personas que carecen de estatus legal la oportunidad de obtenerlo mediante trabajo y el pago de sanciones económicas si no tienen antecedentes penales. Se aplicaría a personas que ingresaron a Estados Unidos antes de 2021.
En un artículo de opinión para Angelus News, medio de la arquidiócesis, Gómez dijo que el proyecto de ley —que su promotora llama Ley de Dignidad— podría mejorarse en muchos aspectos, pero lo calificó como “un punto de partida genuino y de buena fe,” y añadió: “Necesitamos empezar en algún lugar. Y necesitamos empezar ahora”.
La representante María Elvira Salazar, republicana por Florida, presentó la medida el verano pasado con el copatrocinio de la representante Verónica Escobar, demócrata por Texas. No se han programado audiencias sobre la propuesta.
El proyecto de ley aumentaría las barreras físicas y el despliegue de tecnología para asegurar la frontera, incrementaría las sanciones por cruces fronterizos ilegales y fraude en solicitudes de asilo, y exigiría el uso de e-verify para todos los empleadores. También reformaría el proceso de visas y asilo.
El proyecto crearía el “Programa Dignidad,” que ofrecería un estatus legal temporal de siete años a personas que ingresaron ilegalmente al país pero que han estado presentes durante cinco años o más. La persona que ingrese al programa tendría que pagar 7.000 dólares en restitución y no recibiría ningún beneficio o derecho gubernamental.