Líderes católicos nacionales y de Minnesota piden calma, moderación y respeto por la dignidad humana después de que agentes federales mataran a dos ciudadanos.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) lanzó la Operación Metro Surge en diciembre para arrestar y deportar a personas por violaciones migratorias. Según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), las autoridades han arrestado a más de 3.000 personas por cargos migratorios durante esta misión.
Durante la operación se han producido tres tiroteos con agentes involucrados, dos de los cuales resultaron en la muerte de los ciudadanos de Minneapolis, Renee Good y Alex Pretti.
El Arzobispo Paul S. Coakley, presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB), emitió un comunicado el 25 de enero, al día siguiente de la muerte de Pretti. Los comentarios de Mons. Coakley no hicieron referencia directa al incidente ni mencionaron el nombre de Pretti.
El Arzobispo Coakley citó las palabras que el Papa León XIV pronunció antes del rezo del Ángelus ese domingo: “El Evangelio debe ser proclamado y vivido en todo contexto, sirviendo como fermento de fraternidad y paz entre todas las personas, culturas, religiones y pueblos”.
El prelado afirmó que, teniendo presentes las palabras de León XIV, “insto en mi oración a la calma, la moderación y el respeto por la vida humana en Minneapolis y en todos aquellos lugares donde la paz se ve amenazada”.