A 35 años de su inicio, la Colecta por la Iglesia en Europa Central y Oriental sigue siendo una herramienta clave de apoyo a comunidades marcadas por décadas de persecución religiosa y, más recientemente, por la guerra en Ucrania.
Así lo afirmaron los obispos de Estados Unidos al convocar a los fieles a colaborar con esta iniciativa solidaria, que se realizará en muchas diócesis del país durante el Miércoles de Ceniza, 18 de febrero.
“La colecta ha hecho una diferencia profunda: ha reconstruido catedrales, renovado la esperanza, sanado el sufrimiento y llevado alegría donde antes había desesperación”, aseguró Mons. Gerald L. Vincke, presidente del Subcomité de Ayuda a la Iglesia en Europa Central y Oriental de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB).
La iniciativa, promovida por la USCCB, se realizará en diócesis de todo el país —aunque algunas la celebran en fechas distintas— y busca apoyar a casi 30 naciones que aún enfrentan las secuelas espirituales, sociales y materiales del comunismo militante, así como los nuevos desafíos derivados del conflicto armado en Ucrania.
Mons. Vincke relató que pudo constatar de primera mano el impacto de esta ayuda durante su visita a Ucrania en marzo del año pasado.
“Visité un refugio para familias cuyas casas fueron destruidas y un orfanato para niños cuyos padres fueron asesinados. Los veteranos con los que me reuní expresaron su gratitud por la terapia que han podido recibir para tratar el trastorno de estrés postraumático”, explicó.