La ciudad de Comodoro Rivadavia, en la provincia argentina de Chubut, vive días de conmoción tras el colapso del Cerro Hermitte, que afectó a cientos de familias.
Tras el desplazamiento de tierras, que comenzó el domingo a la madrugada, puso a barrios enteros ante el peligro de colapso. Ante esta situación, el Municipio ordenó “autoevacuación inmediata” y declaró la emergencia geológica y urbanística.
Además de los colapsos en muros, techos y calles, el movimiento produjo roturas en instalaciones subterráneas de servicios como gas y agua, y el corte repentino de la electricidad durante la noche del desplazamiento.
Ante lo repentino del colapso y la orden de desalojar inmediatamente las viviendas, muchos vecinos no llegaron a rescatar sus pertenencias. Los barrios más afectados son Sismográfica, El Marquesado, Los Tilos y Médanos.
Tras lo ocurrido, el Obispo de Comodoro Rivadavia, Mons Jorge Wagner, llamó a la comunidad a unirse en oración y poner a disposición su solidaridad con las familias que quedaron sin hogar.
“Comodoro está herido”, expresó el obispo al visitar las zonas afectadas, y llamó a los fieles a responder con oración, solidaridad y acompañamiento concreto para contener a las personas y renovar la esperanza ante lo sucedido.