El Cardenal Seán P. O’Malley, arzobispo emérito de Boston, celebró la Misa el 23 de enero, previa a la March for Life (Marcha por la Vida), con la que concluyó la Vigilia Nacional de Oración por la Vida en la Basílica del Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción, en Washington, D.C.
“Sé que muchos de ustedes están cansados y han hecho grandes sacrificios para estar aquí”, dijo O’Malley. “Les aseguro que no podrían estar haciendo nada más importante que estar aquí hoy. Y su presencia no es casualidad. El Señor, en su providencia, nos ha traído a todos aquí”.
La Misa incluyó oraciones por el movimiento provida y ofreció un momento para fortalecer el compromiso con la defensa de la vida humana antes de la marcha.
“El aborto es la mayor crisis moral que enfrenta nuestro país y el mundo. Es una cuestión de vida o muerte a una escala enorme. Ha sido una alegría y un privilegio para mí estar en todas las Marchas por la Vida aquí en Washington durante los últimos 53 años”, afirmó O’Malley.
“Es una gran alegría estar hoy aquí con ustedes en esta Marcha por la Vida. Esta es una peregrinación por la vida y comienza con la oración, aquí en el santuario de María. Doy gracias a Dios por cada uno de ustedes”, añadió.