El Papa León XIV reconoció este jueves las virtudes heróicas del italiano Nerino Cobianchi, laico y padre de familia que puso a Dios en el centro de su existencia y supo transformar la vida cotidiana en un medio de santificación.
Nació un 25 de junio de 1945 en Velezzo Lomellina, en la región de Lombardía (Italia), y desde muy pequeño tuvo una gran unión con sus progenitores, especialmente con su padre, cuya muerte repentina por una embolia marcó profundamente la vida de su hijo, que a partir de ese instante tomó la decisión de amar y entregarse enteramente al prójimo.
En la localidad de Lomello, donde se trasladó junto a su familia, el nuevo venerable recibió la formación religiosa gracias a las Hijas de María Auxiliadora y al párroco, quien influyó en su camino de fe.
Una vida entregada a los demás
Fue durante su servicio militar cuando emprendió un profundo y radical camino espiritual que lo llevó a convertirse en un cristiano firmemente convencido. Como subraya el Dicasterio para las Causas de los Santos, esta experiencia marcó el inicio de una vida entregada al servicio de los demás.
Contrajo matrimonio con su novia Graziella en 1970, en el santuario de Santa Ana en Cilavegna. Fruto de este matrimonio nacieron dos hijas, Elena y Andrea. En 1975 se hizo voluntario de la Cruz Roja y comenzó a colaborar con la parroquia junto a su esposa, especialmente en el acompañamiento de jóvenes.