El fuego continúa avanzando en la región centro-sur de Chile, donde ya son 21 las víctimas fatales de los incendios, más de 50.000 evacuados y más de 800 viviendas destruidas. En ese contexto, el Gobierno decretó el estado de catástrofe en la zona y la Iglesia local reza y se moviliza en ayuda a los damnificados.
Este miércoles, el Nuncio Apostólico en Chile, Mons. Kurian Mathew Vayalunkal, envió una carta a la Arquidiócesis de Concepción para transmitir su “profunda cercanía espiritual y humana”.
“Esta dolorosa situación está poniendo de manifiesto una vez más el papel esencial de la Iglesia como presencia solidaria y profética, capaz de coordinar ayudas, animar la caridad y ofrecer acompañamiento humano y espiritual en un contexto marcado por un profundo sufrimiento”, afirma el delegado papal, al tiempo que envía un mensaje de aliento y asegura su oración “por las víctimas, por sus familias y por todos aquellos que se encuentran trabajando en las labores de socorro, así como por las comunidades eclesiales duramente afectadas”.
La Arquidiócesis de Santiago, por su parte, organiza la ayuda a través de la Vicaría Zona Centro. En esta etapa se están recolectando exclusivamente artículos de higiene personal como jabón, shampoo, pasta de dientes, papel higiénico, toallas higiénicas, pañales para niños y adultos, toallitas húmedas y alcohol gel.
Desde la Vicaría indicaron que no se recibirán ropa ni alimentos, con el fin de responder de manera más eficiente a las necesidades levantadas en terreno. Para conocer los lugares y horarios de recepción se ha dispuesto el teléfono +56 2 2790 0773.
Además, este viernes a las 18:00 horas, por iniciativa de la Municipalidad de Santiago y la Catedral Metropolitana, se realizará un concierto solidario y de oración en la catedral a cargo del pianista Roberto Bravo.