La Secretaría General de las Instituciones educativas cristianas de Jerusalén ha protestado contra las restricciones aplicadas por Israel a los permisos para los docentes que provienen del territorio palestino de Cisjordania.
El organismo, que reúne a doce escuelas privadas, calificó de arbitraria la decisión de no renovar los permisos de trabajo de 171 profesores, afectando a unos 10.000 alumnos.
El sitio Terrasanta.net indicó que se trata de permisos “sujetos a controles de seguridad” con “una duración limitada”. La gran mayoría fueron revocados después del ataque de Hamás al sur de Israel el 7 de octubre de 2023, “con la única excepción de los emitidos a profesores y profesionales sanitarios”.
De acuerdo con el medio, el Ministerio de Educación israelí y la Municipalidad de Jerusalén clasifican a las escuelas cristianas como "instituciones reconocidas, pero no oficiales". “A ellos asisten estudiantes palestinos, tanto cristianos como musulmanes, y siguen el currículo palestino (tawjihi) —con libros de texto modificados por las autoridades israelíes—, así como currículos internacionales”, señaló.
El director del Colegio de los Hermanos de las Escuelas Cristianas (La Salle), hermano Daoud Kassabry, dijo que “los problemas comenzaron el verano pasado”, cuando los permisos de los profesores fueron revocados del 20 de julio al 20 de agosto alegando que no había clases. Sin embargo, explicó que durante ese periodo la escuela también organiza campamentos de verano y hay trabajos de mantenimiento que gestionar.
Relató que después de esa fecha los permisos fueron renovados hasta el 30 de diciembre. "Solo unos pocos profesores recibieron nuevos permisos, y en algunos casos, no cubren el sábado, que es día lectivo para nosotros", explicó el hermano Daoud, cuya escuela emplea a 70 profesores, 22 de los cuales provienen de Cisjordania, especialmente de Belén.