“Allí donde muere el orgullo, hoy nace la fe. Yo creo en Dios, a mi manera”. Así resuena Todos estamos bailando la misma canción, el tema con el que la cantante Amaia Montero ha regresado como vocalista del emblemático grupo de música español La Oreja de Van Gogh tras 18 años.
A la creciente lista de artistas que comparten sin tapujos una búsqueda espiritual, como Rosalía, el grupo Hakuna o la directora de cine Alauda Ruiz de Azúa con la película Los Domingos, se suma ahora Amaia Montero con una letra que, lejos de sorprender, reafirma el hastío de una civilización cansada de respuestas vacías y profundamente necesitada de sentido.
Entender que Dios es parte de nuestra historia
Luis Cabrera es el director de María Studios, una plataforma de contenido católico que promociona a artistas católicos y concibe la música como una herramienta clave de “primer anuncio”, capaz de llevar el mensaje cristiano fuera de los espacios tradicionales de la Iglesia.
Cabrera explica a ACI Prensa que la mayoría de los cantantes hablan de esta búsqueda espiritual “por algo real, algo que está en su corazón”. Señala que vivimos un cambio cultural donde hablar de fe ya no es un tabú: “Hemos pasado de un extremo donde Dios no podía estar en ningún lado, a volver a entender que es parte de nuestra historia”, afirma.