El pasado 6 de enero, durante cierre de la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro, el Papa León XIV utilizó una nueva férula papal, utilizada por los pontífices en ceremonias solemnes que representa su liderazgo como Obispo de Roma y pastor supremo de toda la Iglesia.
Según informó la Oficina de Celebraciones Litúrgicas de la Santa Sede, los papas solían recibir esta insignia después de su elección, cuando tomaban posesión de su Cátedra en la Basílica de San Juan de Letrán.
Sin embargo, según precisa la Santa Sede, no formaba parte de la liturgia papal, salvo en algunas ocasiones especiales como la apertura de la Puerta Santa o en la consagración de las iglesias.
Cabe destacar que la férula, utilizada solamente por el Papa y rematada por una cruz o un crucifijo, es diferente del báculo episcopal —el cayado del pastor—, que termina en una curva y es utilizado por los obispos y arzobispos.
Su origen se remonta a 1965
Fue el Papa San Pablo VI quien en 1965, con ocasión de la clausura del Concilio Vaticano II, utilizó una férula de plata con un crucifijo diseñado por el escultor Lello Scorzelli. El Pontífice comenzó a usar cada vez con mayor frecuencia esta cruz en las celebraciones litúrgicas, como después lo harían sus sucesores.