Tercer Día de la Novena a San Antonio María Claret

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo

Oración preparatoria para todos los días

Señor Dios nuestro, que en los designios de vuestra bondad adorable predestinasteis a San Antonio María Claret para el ministerio apostólico de la salvación de las almas y le previnisteis con especiales dones de gracia, a fin de que fuera dechado de santidad en los distintos estados de la vida cristiana. Yo os alabo y doy gracias por los tesoros de virtud que depositasteis en su alma, sobre todo aquel espíritu de caridad con que acogía a cuantos recurrían a él en sus necesidades espirituales y temporales. Concededme la gracia de saber seguir sus ejemplos e imitar sus virtudes, y especialmente la que vengo a pediros en esta Novena mediante su poderosa intercesión ante Vos. Os la pido también por el Corazón Inmaculado de María, de cuyas glorias y misericordia le hicisteis apóstol predilecto. Amén.

Meditación del tercer día

Era Antonio todavía muy niño cuando sintió vivos deseos de ser sacerdote y emprendió el estudio para prepararse a serlo. Por obedecer a su padre lo suspendió por algunos años, hasta que, experimentando más fuerte el divino llamamiento, comenzó en el seminario de Vich la carrera eclesiástica. ¡Qué fidelidad la suya a la vocación divina, en superar toda clase de dificultades, ya cuando seminarista, ya cuando sacerdote! ¡Qué docilidad la suya a las inspiraciones de la gracia, al consejo de sus directores, a la voluntad de su Superior eclesiástico! Por corresponder a ella, va a Roma, regresa a la Península, emprende las misiones, va a los pueblos que se le señalan, acepta el arzobispado y después el cargo de confesor real. Su espíritu estaba siempre presto a escuchar la voz de Dios en cualquiera de sus manifestaciones; su voluntad, resuelta a seguir la divina voluntad hasta el heroísmo y la muerte. Así realizó los designios de Dios, designios providenciales para España y para la Iglesia. Así fue un hombre según el corazón de Dios.

Invocación del tercer día

¡0h glorioso San Antonio María, que apenas sentiste la vocación de Dios a un ministerio más alto y heroico, renunciaste al lisonjero porvenir que el mundo te ofrecía, abrazando el estado eclesiástico! Alcánzanos la gracia de ser siempre dóciles a las celestes inspiraciones, para que, aun a costa de dolorosos sacrificios, sepamos seguir el divino llamamiento y servir al Señor en el puesto en que él quiere le glorifiquemos. Amén.

Invocaciones para todos los días

1. Glorioso San Antonio María, confesor y Obispo de la Iglesia: alcánzanos tu amor a la Iglesia santa y una fidelidad inquebrantable a todas sus enseñanzas y preceptos. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

2. Glorioso San Antonio María, Apóstol de la Santísima Virgen: alcánzanos tu devoción a su Inmaculado Corazón, y mediante ella la salvación de nuestras almas. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

3. Glorioso San Antonio María, ilustre Fundador de Congregaciones religiosas: alcánzanos un ardiente amor a Jesús, para seguir sus pasos hasta la cumbre de la perfección cristiana. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

Oración final para todos los días

V. Ruega por nosotros, San Antonio María.

R. Para que seamos dignos de las promesas de Jesucristo.

Señor Dios, que adornasteis con virtudes apostólicas a vuestro bienaventurado Confesor y Pontífice Antonio María, y por su medio reunisteis en la Iglesia nuevas familias de clérigos y de vírgenes: os suplicamos nos concedáis que, instruidos con sus saludables enseñanzas y confortados con sus ejemplos, podamos felizmente llegar a Vos. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo

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