18 de septiembre de 2015 3:15 am

Un hospital, monjas coreanas y sonrisas: La anécdota del Papa sobre una Iglesia madre

POR ÁLVARO DE JUANA | ACI Prensa

Foto referencial - Flickr Iglesia en Valladolid (CC-BY-SA-2.0)
Foto referencial - Flickr Iglesia en Valladolid (CC-BY-SA-2.0)

El jueves el Papa Francisco habló a cinco mil jóvenes consagrados en una audiencia en el Aula Pablo VI del Vaticano. Los religiosos participaron de varias actividades en Roma con motivo del Año de la Vida Consagrada.

Para hacer más comprensibles sus palabras, el Pontífice también utilizó está vez anécdotas y vivencias personales. Una de ellas trató de la cercanía que deben tener los religiosos con el resto de personas y contó “el testimonio de un corazón que ardía”.

“Recuerdo en Buenos Aires que un hospital se había quedado sin monjas porque eran pocas, ancianas, y esa Congregación estaba casi acabada –porque los institutos religiosos son todos provisionales: el Señor elige uno por un tiempo, después lo deja y hace otro; ninguno tiene la posibilidad de permanecer para siempre; es una gracia de Dios, y algunos son por ese tiempo; esto está claro–; estas hermanas, pobrecitas, eran ancianas… Y me hablaron de una Congregación de Corea: las Hermanas de la Sagrada Familia de Seúl”.

“A través de un sacerdote coreano al final llegaron tres monjas coreanas a ese hospital, en Buenos Aires, donde se habla español”, aclaró Francisco.

“Y ellas sabían español igual que yo chino: nada”. “El segundo día, fueron a las habitaciones con los gestos, con una caricia, con la sonrisa… Los enfermos decían: ‘Pero, ¡que monjas tan preciosas! ¡Cómo trabajan! ¡Qué buenas son!”.

“’Pero, ¿te han dicho algo?’ ‘No, nada’. Era el testimonio de un corazón que ardía. Es la maternidad de las monjas”.

A continuación, se dirigió de nuevo a los consagrados y les dijo: “¡No pierdan esto por favor! Porque la monja es el icono de la Madre Iglesia y de la Madre María. Ustedes de verdad tienen esta función en la Iglesia. Ser icono de la Iglesia, icono de María; icono de la ternura de la Iglesia, del amor de la Iglesia, de la maternidad de la Iglesia y de la maternidad de la Virgen”.

“No olviden esto”, volvió a pedirles. “Además, la Iglesia es la esposa de Jesucristo y las monjas son esposas de Jesucristo, y toda la fuerza la toman de ahí, delante del Tabernáculo, delante del Señor, en la oración con su Esposo, para llevar su mensaje”.

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Etiquetas: Vida consagrada, Iglesia, Virgen María, Religiosas, religiosos, Papa Francisco, Buenos Aires, Corea, Año de la Vida Consagrada, monjas, Virgen, consagrados

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