El P. Christian Vinces Rodríguez, sacerdote del Sodalicio de Vida Cristiana y capellán del Movimiento de Vida Cristiana (MVC) en Guayaquil (Ecuador), explicó la diferencia entre el sacramento de la confesión y el acompañamiento espiritual, algo que en ocasiones algunas personas confunden.

En declaraciones recogidas por el Centro de Psicología Católico Areté, el P. Christian Vinces Rodríguez dijo que “la confesión es un acto sacramental que ofrece al penitente la absolución de sus pecados, la reconciliación con Dios y con la Iglesia de Cristo”.

Mientras que las dos cosas “tienen en común” el ser “actos de la Iglesia”, precisó que “tienen fines distintos”.

“También marca una diferencia el sigilo del sacramento de la confesión”, subrayó.

El sacerdote católico indicó luego que el acompañamiento espiritual es “un servicio en el cual un bautizado busca ayudar a otro hermano en la fe a percibir la acción del Espíritu Santo en su vida y seguir sus movimientos”.

El P. Vinces Rodríguez destacó también la importancia del acompañamiento espiritual, pues “la vida en el Espíritu implica dejarse guiar por el Espíritu de Dios en nuestra vida concreta del día a día, y uno conoce la acción del Espíritu Santo también por medio de mediaciones eclesiales”.

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“Considero el acompañamiento espiritual importante para quien tiene un deseo sincero de vivir según el Espíritu de Dios en su vida, pues por medio del diálogo con otro hermano en la Iglesia, puede ir aclarando por dónde es guiado por Dios”, expresó.

El sacerdote resaltó además la complementariedad del acompañamiento espiritual y la psicoterapia católica, pues “tiene el fin de ayudar a una persona a conocer dinamismos psíquicos, sanar heridas a nivel psíquico y ampliar el espacio de libertad de la persona”.

El P. Vinces Rodríguez recomendó especialmente la psicoterapia “cuando se percibe en el diálogo que hay dinamismos interiores que reducen significativamente la libertad de la persona o reducen su capacidad de introspección, cuando se manifiestan en el diálogo heridas significativas en la historia de la persona que hace que necesite una ayuda terapéutica y si se identifican rasgos de alguna psicopatología”.

El sacerdote reconoció sin embargo que “a veces es difícil conseguir un buen consejero espiritual, y cuando se consigue, creo que para varios hermanos laicos en medio del mundo se dificulta la perseverancia en el proceso”.

Frente a la escasez de consejeros espirituales, el P. Vinces Rodríguez animó a que la Iglesia Católica, a través de las diócesis, las congregaciones religiosas y las asociaciones de fieles “inviertan seriamente en la capacitación de miembros que puedan ser llamados a este servicio”.

Por su parte, Humberto Del Castillo Drago, psicólogo clínico católico y director general del Centro Areté, destacó que “para avanzar en la virtud y en la santidad en la vida cotidiana, es muy necesario contar con distintos medios para avanzar constantemente y perseverar”.

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“El acompañamiento espiritual es un medio fundamental y escaso, por eso es importante generar espacios de formación de consejeros espirituales”, señaló.

El Centro de Psicología Areté, el primer centro católico en su tipo en habla hispana, ofrece el diplomado “Acompañamiento Espiritual y Reconciliación Personal”.

Para más información, puede ingresar a https://centroarete.org/producto/promocionacompanamientoespiritualyreconciliacionpersonal/