En una publicación sobre el uso de calaveras en los altares de la tradicional celebración del Día de Muertos cada 2 de noviembre, la Diócesis de Cuernavaca (México) pidió “no ‘satanizar’ algo que no se comprende”.

La diócesis mexicana recordó que “el uso de los cráneos, esqueletos o 'calaveras' son comunes en la iconografía católica”.

“No tienen un significado satánico ni de culto o veneración a la muerte”, subrayó.

Además, indicó que “es común” encontrar imágenes de calaveras en retratos como los de San Jerónimo y San Francisco de Asís.

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Esas calaveras, continuó, “nos recuerdan a los cristianos la caducidad de la vida y la certeza de que algún día vamos a morir”.

El 2 de noviembre, día en el que la Iglesia Católica recuerda a los Fieles Difuntos, en México es tradicional la celebración del Día de Muertos.

La celebración tiene un origen prehispánico, pero fue evangelizada tras la llegada de los españoles a tierras americanas, hace más de 500 años.

Cada año, se acostumbra para estas fechas colocar un “altar” u “ofrenda” de muertos, con los que se recuerda a los seres queridos que fallecieron. Entre las decoraciones características se encuentran las flores de cempasúchil y las calaveras de azúcar.

La Diócesis de Cuernavaca precisó que “en el caso del 'Altar de Muertos', las 'calaveras' que se colocan tratan de representar a los fieles queridos que han fallecido”.

“Por ello, con frecuencia, se coloca un pequeño letrero en la frente de la 'calavera'”, indicó.

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El obispado mexicano precisó que en ningún caso se trata de “un culto o veneración a la muerte”, sino que es “el recuerdo de aquellos que 'se nos han adelantado', una expresión muy común en estas fechas y cuando alguien fallece”.